La Visión

  

 

     Lentamente la visión se fue alejando de la retina de mis ojos, hasta que en el espacio infinito todavía contemplaba a mi hermana, despidiéndose majestuosamente  con su mano derecha.

 

      Todavía permanecí extasiado en el mismo lugar, no se cuanto tiempo. Mis ojos no dejaban de mirar el sitio por donde desapareció la figura, como el que espera su vuelta. Justo, en el mismo espacio, apareció una hermosa estrella centellante; sentía la sensación que me transmitía un mensaje por las vibraciones de su luz.

 

     Consideraba la afinidad de la realidad del mundo de este Planeta como si fuera del; no sentía ningún rechazo como lo vivido en la tierra, en la cual tenía el estremecimiento de  un intruso. No era indiferente a nadie, para lo bueno como para lo malo. Aquí la Paz me envolvía con ese halo luminoso de la Sabiduría del Amor.

 

     Libre de las ataduras del Ego sobre la tierra, eran sus Virtudes las que siempre salían al paso en cualquier circunstancia de su vida en el Planeta atrasado, queriendo obligarle a dejar su “Camino” libremente elegido.Sentía en mi alma.

 

     Sin ningún motivo aparente aparecía alguien para recriminarle la forma de ser con los demás. Les molestaban su paz alcanzada, durante años de batallas con su familia, vecinos, amigos etc. “Busca la Paz y Síguela” fue el mensaje que escuchó desde su interior hace muchos años.

 

      Las mentiras, hipocresías, cinismos apoyados por la Calumnia, le hicieron comprender que a quiénes se enfrentaban eran a su Alma.

 

      Sus Virtudes hablaban por él aconsejando a la calumnia y a la envidia que él no poseía nada sino la Luz en su Alma. La envidia estaba descubierta al querer engañar a los seres humanos del mundo de la tierra, haciéndoles ver que querían poseer sus propiedades, mientras la Verdad les explicaban que querían robarles su Luz, para que utilizándolas convertirse en triunfadores en el mundo de las tinieblas.

 

      El Conocimiento es muy importante para andar con equidad, juicio, prudencia, integridad en las sociedades de los Planetas atrasados. Las prisas de las energías del mundo de la tierra, no llevan a la Sabiduría ni siquiera al conocimiento del Alma del ser humano. Les alejan sobremanera del Camino de la Verdad y de la Vida: El Amor. Aquí la misma Enseñanza de Sabiduría del Amor, que crea constantemente Planetas para sus creaciones, es eterna. Así pues, el Camino de la Vida en este nuevo Planeta para mí, multiplicará en mi Alma-Espíritu su Luz de Vida de lo que tenga preparado para mi enseñanza y acercamiento a Él, Creador de Universos. Pero la Sabiduría debe ser alcanzada por cada uno para su progreso en el Conocimiento de sí mismo y de su Creador, que se las hace saber cuando vive del desinterés, armonizado con la Naturaleza.

 

     Las energías del mundo destruyen a los seres humanos llevándoles a la muerte espiritual, aunque permanezcan vivos en esos Planetas. Sin embargo, las fuerzas de las Virtudes les hace llegar la Luz de la Vida, que aunque mueran físicamente siempre se eternizarán vivos, en los espacios siderales aprendiendo de la Sabiduría que viven en los Universos…

 

     Observo a la estrella que ocupa el lugar dejado por mi hermana transfigurándose en un ser blanco vestido con una túnica blanca. Poco a poco se desvaneció. Posiblemente estaría hablándoles a las personas en algún Planeta atrasado que por esa Ley de la Sabiduría: “Lo que haces por los demás permanece en lo eterno”. Posiblemente es el Ser Superior de las Almas que guía, para que cuando despierten recuerden el sueño que llaman extraterrestre y enderecen el rumbo de sus vidas con la visión de mi persona es un Planeta presidido por el Amor.

 

     Todos los seres humanos que viven en Planetas atrasados sueñan con personas que jamás han visto en su vida diaria. Pero se olvidan que poseen Almas con Entendimiento, Memoria y Voluntad. Es la Memoria de sus Almas las que buscan despertarles del Ego de sus materias, haciéndoles comprender que Ella es la Vida y alejar las oscuridades de esos mundos que viven junto a sus Almas, llenándolas de tinieblas.

 

     Todavía estaba al lado del eucalipto cobijado bajo sus frondosas ramas en el anochecer. El Reino vegetal resplandecía en la naturaleza que admiraban mis ojos. El resplandor  suave de las Esencias de vidas en este nuevo mundo del Planeta, transformado por su evolución al finalizar su Ciclo planetario era majestuoso. Si miraba al cielo -como en la tierra- no había palabras suficientes para profundizar en la Sabiduría de la Creación de éste ser vivo;  sustentará  a sus nuevos habitantes para aprehender su Sabiduría  como yo. Las traducirá en Conocimientos para el Alma-Espíritu.

 

     Imposible conciliar el sueño, atónito a la vida que recibían mi alma a través de la Luz de mis ojos preparados para esta nueva dimensión planetaria. La bóveda estaba llena de estrellas, ¿qué nombres tendrán? La mujer o el hombre no podrá -como en la tierra- ponerles el nombre que quiera, aquí no existe el querer sino en toda la extensión de la palabra: El Amor.

 

     Milenios de preexistencias aprendiendo de la Enseñanza: El Camino de la Verdad y la Vida para llegar al Conocimiento del Amor y su vida permaneciera en el alma. El Amor: Palabra Infinita, eterna, indestructible, inmortal que ahora respiro en cada latido de mi nuevo corazón; le miro teniendo la sensación que éste Planeta está dentro del, como cuando vivía en el Planeta viejo: La tierra. Aunque allí era muy difícil verlo con tanta claridad, porque las oscuridades de los pensamientos de mis hermanos de existencias me lo impedían, por sus deseos incontrolados de los egoísmos, las ambiciones y las codicias.

 

     Increíble las vivencias en este renovado Planeta. Razón tenía el Cristo planetario cuando dijo en sus Bienaventuranzas: “Los mansos de corazón, tendrán la tierra por herede dad”.

 

     No me canso de echar una mirada, observar, escudriñar el anochecer. El valle en general cubierto de vegetación fosforescente: Su vida. La noche no es oscura; resplandecen las estrellas con su propia luz, emanación de la belleza que guarda este grandioso Reino vegetal -en futuros ciclos- se incorporarán a otros Reinos para seguir evolucionando hasta llegar a un Reino humano. Dura empresa consigo mismo para su progreso hasta alcanzar un lugar, donde estoy ahora que no me extraña en absoluto, verme en un futuro impredecible  abriéndoles los Caminos a estas Esencias de vida que ahora viven en este Reino vegetal o en las miles, millones de Moradas que contemplan mis ojos en la Galaxia que resguarda mi cabeza. ¡Cuanta Sabiduría hay en lo que examino! Ahora recuerdo un pensamiento del Planeta anterior: “Cuando descanses tu mirada en el infinito no te faltaran las divinas sorpresas”.

 

     Cuando amanezca iré a investigar para descubrir si hay más habitantes. Por ahora no he visto ninguna ave en el espacio. Ni animal pastando.