Las Calumnias 1

La Mentira 2

 

 

 “Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso” Confucio.

 

Las personas deben tener en cuenta a estas energías malignas, piensan y plantean sus astucias, sólo para sí mismos, les importan una insignificancia la materia, (la desprecian) sólo buscan robar la Luz de las Virtudes y las energías vitales de su mundo reproductor. Sólo alimentarse de ellas y de ellos: “el Ego-ista”. Para ello, la mentira sirviente del “Interés” hace la perfidia que prepara éste.

 

El interés está presente en todas las energías emocionales, (como el ladrón) hasta en el miedo y en el temor. El mentiroso prepara su astucia para alcanzar aquello que desea, se adapta a todas las circunstancias y si en algunas no puede, viene en su ayuda el Hipócrita. El mentiroso tiene los píes muy cortos.

 

Dicen que cogen antes a un mentiroso que a un cojo, eso apuntan en mi tierra. El temor (la oscuridad) que vive en el mentiroso, siempre anda con mucho sigilo para que no le descubran. Si llega el caso entonces es el Hipócrita el que interpreta el papel de víctima: Todas las disculpas -inimaginables- salen por su boca, hasta, es capaz de llorar para convencer -generalmente lo logra- a su víctima. Cuando lo logra y escucha el perdón: Anda le dicen, no llores más, pero que no se vuelva a repetir.

 

El Hipócrita-mentiroso, se dice para sí mismo: Va, la/le convencí. Inmediatamente se les cierran los grifos de sus ojos. Respira hondo, se endereza y vuelve de nuevo a las suyas -tarde o temprano- pero con más cautela. Naturalmente, volverá a meter la pata, no porque sea idiota, es que no sabe más. Es una Entidad lista pero torpe. Pero, ella/él, perezosa/so la/le perdona de nuevo. La/le puede perdonar a sabiendas de que es así, pero es muy peligroso vivir con ella/él, porque poco a poco le va creando el Rencor o los Celos y se puede convertir en una enfermedad.

 

Debemos pensar con el “sentido común” no en el común de los sentidos (no somos iguales a nadie y no tenemos que hacer lo que los demás hacen) ¿Me encuentro con el Valor (Virtud del alma) para soportarla/lo sin afectarme? Entonces sí. Pero la Justicia de lo que ha aprendido debe aparecer en escena y hablar muy seriamente de ello, para enfrentar esa situación. Albert Einstein, dice: “¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”