Reflexiones 3

“El mundo de las emociones” 7

 

Reflexión del capítulo anterior. (La mentira 3)

 

Hablé de no irritarse consigo mismo; de la apariencia; del pesimismo; lo que dijo Alejandro Magno…“liberarse del miedo es lo que acaba por hacerlo inmortal”

 

Del mal en general que padece el ser humano porque no cumple con la Ley: “No le hagas a los otros lo que no quiere que se haga contigo”. Del miedo, del temor y del interés que los gobierna: energía (Ego) del mundo.

    

De nuevo voy a escribir lo que dijo Saint Germain. El único que tiene el Poder de trasmutar las energías del mal, es el Espíritu de cada cual o su Yo Superior. Su alma en las luchas con el mundo las ha vencido y ésta se encuentre con Él. Entonces Él le devuelve a su alma las energías transmutadas y su alma decide qué hacer con ellas. Entregarlas a su Espíritu para que las guarde o quedarse con ellas en su alma. Hay un versículo en la Biblia, que dice: Más o menos. “No guardes tu tesoro en la tierra, donde ladrón llega y orín corrompe, sino en el Cielo. Donde ladrón no llega ni el orín corrompe; esas son tus buenas obras.

 

    El único que vino a la tierra a traer la Luz de la vida para la Humanidad ha sido Cristo, con todos mis respetos al amigo Saint, Siddhartha y la cantidad de maestros “ascendidos”; todavía no sé quiénes los hicieron.  Además hay tal desconocimiento de Él, (Saint Germain) que no hay una foto que se le parezca. Igual sucede con la cara de Cristo; la virgen María, los Apóstoles, etc. Las enseñanzas de Connie Méndez, es la responsable de lo que ha sembrado. Sólo me limito a declarar la Verdad. Cada uno puede ir por el camino que quiera, desde luego. Mantener un coloquio, como lo vean bien. Ah, antes que me olvide. Él se encuentra de nuevo en la tierra para despertar a las personas con razonamientos lógicos. Pero la Verdad no se cree sino la mentira.

 

    Un dicho árabe: “La mentira puede caminar 10 años, pero la Verdad en una mañana la alcanza”. 

 

    Jamás Saint Germain, dijo “Yo” Soy. Él dijo: “Soy”. Cómo en el Antiguo Testamento: “Yo Soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, etc. No es correcto. Dios, dijo: “Soy el que Soy”. “Soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, etc. El “Yo” es del mundo, lo que entendemos por el “Ego” (Egoísta). No se puede decir: Yo Soy la llama violeta...etc. Porque el Ego vive de las tinieblas, de la oscuridad y “roba” al ser humano para seguir subsistiendo. Por todo ello: El “Yo” es el Ego: los yo-es de Ego. Éste juega con la imaginación, la ilusión y la fantasía (facultades de la materia humana) qué bien podía utilizar su alma para vencer sus males, con la fuerza de las facultades de su alma: Entendimiento; Memoria y Voluntad. La Memoria de su alma puede utilizar la Imaginación; la ilusión; para elevar los pensamientos de su Entendimiento; nunca la fantasía; esclava y al servicio del Ego.

 

     Si alguien puede refutarme y probar de modo concluyente que pienso y actúo incorrectamente, de buen grado cambiaré de proceder. Pues percibo la Verdad, que no daño nunca a nadie; en cambio, sí se daña el que persiste en su propio engaño e ignorancia.

 

Yo, personalmente, hago lo que debo; lo demás no me atrae, porque es algo que carece de vida, o de razón, o anda extraviado o desconoce el Camino. Marco Aurelio.