Reflexiones 1

“El mundo de las emociones” 7

 

Reflexionemos los dos artículos anteriores (La mentira 1 y siguiente)

 

“Una velada en que todos los presentes están absolutamente de acuerdo es una velada perdida”

Albert Einstein.

 

     Hagamos un repaso de las “Inteligentes emociones”, sencillamente para no olvidarnos. Nombré al Ego-ista, la Ambición y la Codicia; la Mentira, la Hipocresía, el Cinismo; el Orgullo, la Soberbia y la Ira; la Envidia; el Odio; Calumnia; Juzgar; Mentiras piadosas; Chismes; Engañar, Falsear y Traicionar; Vanidad; Capricho, Curioso y Espía; Rencor; Celos; Miedo, Temor, Interés. Por ahora veintisiete energías (27) -entidades- que piensan sólo para sí mismas y en circunstancias especiales, se ayudan para robar lo que puedan del ser humano destruyendo al fin la materia y lo más grave: finalizan su existencia sin saber nada más.

 

“Yo os envío como ovejas en medio de lobos rapaces” Cristo.

 

    Todas estas energías malignas viven en los cuatro mundos del ser humano, como así mismo en los mundos de los dirigentes de religiones, llámense como se llamen. Lo importante es nuestra “Libertad”. Entregar nuestra vida a creencias nacidas de la “mentira” nos convierten en esclavos del mundo de la ilusión, de la fantasía y del fanatismo. Es decir: las Tinieblas ennegrecen al Planeta (mundo) a causa de los seres humanos, con sus pensamientos; sus lenguas; son todos los médiums inconscientes y los conscientes viviendo atropellados, sin conocerse; no frenan su carácter dejando salir por sus bocas todas las energías perversas apagando las luces en los hogares hasta alcanzar la estratosfera. Hasta ahí llegan las “Tinieblas” en este siglo.

 

     “Existir es cambiar, cambiar es madurar, madurar es creación sin fin” Henri Bergson.

 

    La curiosidad como la ilusión es buena para el ser humano, pero empleada; es decir: dejar que el Ego la utilice para su interés lleva a la oscuridad al alma. Transmutar estas energías por lo que puedo leer de la Metafísica. Desde Aristóteles hasta la teología natural, hablan del conocimiento de la existencia de Dios y las relaciones con el mundo. El único que ha hablado del Padre de la Humanidad, fue Cristo. El Camino para conocer el Espíritu o Yo Superior fue Él. Jamás se puede lograr si no se alcanza la Humildad. La Humildad se encuentra en nuestro Templo y llegar hasta ahí, no se gana con ejercicios sino practicando las Virtudes; es decir: enfrentándose a sus mundos, de todas las palabras que he mencionado al principio del artículo.

 

“El que gobierna con Virtudes es comparable a la Estrella Polar, que permanece en su lugar mientras la masa de los cuerpos celestes se vuelve a saludarla”. Confucio.