Los Impedimentos



“El mundo de las emociones”

 

-Los Impedimentos: quejarse-

 

     Hoy voy a escribir algo importante -aunque no es emoción- sí es una astucia del “listo” del mundo que gobierna a los seres humanos como instrumentos para sus fechorías y valerse de ellas para alimentarse. Desamparando a muchos seres humanos viviendo inseguras/os para toda su existencia, llenándolas/es de complejos y manías. Esta palabra se llama: “Impedimentos”.

 

    El ser humano comete un grave error por hablar más de la cuenta. Todas/os tienen iniciativas para sus vidas; pero siempre habla de sus asuntos personales sin pararse a pensar quién o quiénes les escuchan. No importa que sea su madre o su padre: para qué vas a estudiar ahora, sigues con tu trabajo.

 

¿Pará qué te vas a sacrificar estudiando?; bien sea de estudios como de trabajo, comenta su idea, recibiendo las mismas respuestas; con sus amigas o amigos sin tener la prudencia de si padecen de celos o de envidias; no le dan los mismos pareceres -a veces sí- pero por regla general no dejarán de opinar en su contra. Al poco tiempo esa fuerza que tenía se le va diluyendo quedándose sólo con el pensamiento: “la Idea”.

 

Posiblemente al tiempo verá a su mejor amiga/o cómo lleva a cabo su idea e incluso le dice: cómo vi que no llevabas lo que me hablaste, ya vez como me va el negocio. Vive de tu energía. Tuya era la Idea y esa la captó la envidiosa/o para que tú trabajes por ella/él. Así de sencillo. Estamos cansados de escuchar a las personas quejándose de lo mal que le va en la vida y culpa a ésta: la Vida, cuando fue la energía del mundo quien te la/le ha despojado.

 

El ladrón etéreo de las energías del mundo, jamás podrá quitar nada cuando es tu amor quien lo protege. Pero jamás comentarlo hasta llevarlo a la realización. Por su cabeza pasan incontables pensamientos hasta que creerse que “alguien” la/lo envidia. Muchas veces escuchamos: no sé de qué me envidian sino tengo nada. No tendrás nada material pero sí posees algo espiritual. Esa es la razón de sus envidias y no saben cómo sisarte de ellas.

 

Haz lo necesario para lograr tu más ardiente deseo, y acabarás lográndolo.
Ludwig van Beethoven

 

     Y, acabarás lográndolo, dice Beethoven, porque los que te han conocido (envidiosos) has de hacer un sobreesfuerzo para alcanzar tus metas. Para finalizar este tema hay que meditar y pensar en una sola persona que piensas es la raíz de tu mal. Y preguntarle: ¿Por qué impides a mi ilusión llevarla a la realidad? Lo que suceda eso lo verás. Si crees en Cristo le pides su ayuda. Si no crees pídesela a tu Espíritu. Si no crees tampoco, que mi Padre que está en los cielos te ayude.