La Mentira 1*


Debemos tener en cuenta que sólo hablo de energías: aptitudes, comportamientos y actitudes en el ser humano, no de las personas.


Si no las que reflejan en ella/él en su vida diaria, provocadas por lo que sienten. La siquiatría dice: el ser humano empezó a portarse mal, desde el momento que admitió las emociones y, de los niños: nacen con esa maldad.


La “Mentira” en el mundo de este Planeta “nubla” a sus habitantes, ocultando sus Almas, impidiéndoles hacer su Voluntad para la cual vinieron para evolucionar. “Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la Voluntad. Albert Einstein. La Mentira, convierte en cobardes a los seres humanos, porque sintiendo que la piensan o la dicen, le permite a su lengua expresarse haciendo su testarudez.


Hay un célebre refrán: “Piensas mal y acertarás” pero, tengo otra que digo: “Piensas Bien y acertarás también”. El ser humano que ha perfeccionado su Sinceridad, ve a través de los ojos de su Alma al mentiroso que vive dentro del ser humano. El ser humano que miente se le ve en sus ojos, en los gestos de sus manos y de los píes. Hay que observarles y cuando levanta su mano adónde dirige su dedo a sus dedos, ¿en qué parte de la cara, la cabeza o del cuerpo la dirige? No tiene serenidad en sus ojos; los desvía incesantemente de la persona que le escucha; no deja de dar patadas con sus píes en el suelo o los mueve asiduamente.


El mentiroso cuando habla, mira de vez en cuando a los ojos de la persona que le escucha, para cerciorarse que su astucia la está dejando en esa Alma y sembrar su mal. Además, si participas en esa conversación -creyendo que está diciendo verdad- estás perdida/o. Sea una mentira como una calumnia. Una de sus astucias, emplea una mentira para saber una verdad. Me dijeron que ayer fuiste a bailar a…y le contesta: ¡yo! Si no salí de casa. Ya sabe que no saliste de casa. Así en todas las cuestiones de su vida. Hay que contestarle: si tú lo dices o te lo dijeron, ese es tu problema y el de ellos. Si consigue sembrar su mal, entonces usted lo divulgará, haciéndole su trabajo de mal y por tanto es su esclava/o y se alimentará de su energía. A usted le saldrán mal sus asuntos y a la otra/o progresará en su vida. Va robando el Luz de las Almas y las energías del mundo reproductor.


Está viviendo a costa suya, y de otras/os, así de sencillo. En esas conversaciones jamás debe dar su opinión, porque no sabe -repito- si le está comentando verdad de un hecho determinado. Sí le pide su consejo, tampoco debe darlo, acuérdese de Sócrates, le devuelve la pregunta: ¿Tú que has pensado de ello? No, quiero que me aconsejes, porque sabes más que yo. Pues la verdad que no sé. Pero, dime, ¿qué has pensado? Limitándose a su o sus respuestas, repítale lo mismo que ella/él dijo. Si vuele con la misma pregunta o si se enfada, entonces le está diciendo mentiras todo el rato.

La Mentira 2


 

    En el primer artículo hablé de la mentira. La mentira se utiliza para muchos fines determinados; su propio interés: obtener algo material o espiritual: robar sus Virtudes y la energía del mundo reproductor. Destruir junto a la calumnia a personas y hacienda, valiéndose de la hipocresía. El ser humano que se deja llevar por estas “Entidades” significa: traiciona a su Vida: Alma, sea consciente o no de ello.


Las mentiras piadosas también nos convierten en hipócritas porque decimos lo que no debemos. En cualquier momento somos consecuentes de lo que pensamos o sentimos. La mentira, la calumnia y la hipocresía oscurecen al Alma. La Sinceridad la iluminan. Antes de continuar, voy hablar de la “Energía”. He tenido una conversación interesante, durante dos (2) horas con una Señora que está en Facebook. Cómo siempre aprendo de los demás, quedó pendiente la Palabra Energía.

 

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