*El Mundo de las Emociones *


“El Mundo de las Emociones”

 

“El hombre superior pone sus palabras en práctica antes de decirla y después habla de acuerdo con sus acciones”  Confucio.

 

    Antes de hablar de ellas, sería conveniente irnos a un pasado reciente, para saber desde cuando estamos cometiendo los mismos errores que se multiplican a través de las existencias. El tiempo más próximo lo tenemos cuando Cristo les dictó a Moisés sus Mandamientos. Juan el Apóstol Cap. 5 vers 46: “Porque si creéis a Moisés, me creerías a Mí, porque de Mí escribió él”. Como vemos no fue el dios judío Jehová de los ejércitos, con sus celos, sus iras, sus plagas sobre el pueblo egipcio y, las terribles condenas al infierno de todos los sistemas religiones, que se llaman… y cristianos. Desde ese tiempo han transcurrido hasta hoy 3.512 años. Vamos un poco más atrás en el tiempo, al principio de nuestra civilización, desde antes que aparecieran Adán y Eva, sobre el Planeta tierra. El Génesis judío que está en la Biblia está lleno de errores, porque cuando Caín (se supone) mató Abel, ya existían habitantes sobre el Planeta. No estaban en el paraíso, como se comprobará leyéndolo. Antes de que naciera Abel había una gran civilización de mujeres y hombres, con un gran adelanto espiritual y sabían perfectamente para qué  nacieron en esa época. Estamos hablando de 10.500 años. En medio de este tiempo había nacido Krisna con ese conocimiento, que no pudo llevar a cabo porque le mataron.

 

De ese período están estas enseñanzas, pocas para este artículo: “Extraer del fondo de todas las cosas lo más hermoso que hay en ellas”; “El Amor es el mago divino que salva todos los abismos”; “Con tu fuego interior, o con tu Luz interior purifica y hermosea todas las cosas”. ¿Cuál era la Ley Kobda?: “El Amor es la única cadena que sujeta al Kobda a los muros de la Casa de Numú. Esta Energía Divina que encierra en Sí Misma tres poderes: “Creador”, “Conservador” y “Renovador”. Estos tres poderes forman la Tríada Divina encerrada en el Alma Madre de todo cuanto existe y existirá. Es el Supremo Hacedor, el Altísimo, el Eterno en el que comienzan todas las cosas y en el que se refunden y terminan. Adora esta Grandeza, Kobda, y no adores nada más.

 

    Abel fue el que enseñó: “No le hagas a los otros lo que no quiere que se haga contigo”. Esta enseñanza está grabada en todos los corazones de las Almas, para que estén sujetas al Padre de la Creación, de la cual todos somos sus hijos. Los Mandamientos de Moisés fueron y son en la actualidad, los que nos protegerán de las astucias del Reino del mundo, para andar con equidad; respeto a las personas; justicia y  ecuanimidad, en el trato; fortaleza, constancia, firmeza de ánimo; integridad. Si hace 3.512 años la Humanidad fuera respetada y protegida por la Ley de Dios: Enseñanzas de Abel y Los Diez Mandamientos, hoy en día, no existirían si la siquiatría ni la sicología. El Entendimiento, la Memoria y la Voluntad del Alma, serían dueños de la materia.

 

Nuestra conciencia sería la del Ser: “Universal”: nuestros Espíritus. Amaríamos universalmente. Desde el Alma debemos amar al prójimo como a nosotros mismos, porque son nuestros hermanos. Más aún, llevando las Enseñanzas de Cristo, en la evolución del ser humano, seríamos todos médicos del Alma, no de la materia. El más sabio ayudaría al más ignorante, sin tantas palabras. Un consejo sería suficiente, para enderezar su vida.

 

El más pudiente, lo haría con el más pobre, sin ninguna clase de intereses. Los médicos no dejarían morir a ninguna criatura porque sus padres no pudieran pagar la operación, etc. Todos estamos sujetos a la Justicia divina, admitámoslo o no. Hay un pensamiento de Platón: “El que aprende y aprende y no practica lo que sabe, es como el que ara y ara y no siembra”. Empecemos con las emociones humanas y ya diferenciaremos las que nos sujetan aún del Reino animal. Salomón dice: “Saber diferenciar el Bien del Mal, es el principio de la Sabiduría. Hay personas que el Bien, les resulta malo y, otros que el mal lo sienten como Bueno. Lo que sí está bastante claro: la facultad del Bien, no se ha desarrollado durante esta época sin embargo la Mentira, un yo-es del Ego (energía del mal) ha ido evolucionando, falseándola; convirtiéndose en Hipócritas y para más Inri en Cínicos.

 

 

 

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