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Los Mandamientos

No Codiciarás

* La Traición *

 

˜ La Traición ˜

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    Aunque usted jamás haya leído el versículo, siente en su corazón la traición de un familiar, vecino, amigo, compañeros de trabajo, cuando ha estado sometido por diferentes circunstancias de la vida en las sociedades de este mundo.  

 

 

   No voy a entrar si le lleva la injusticia al sufrir el atropello, porque después creará otra injusticia. Simplemente, se le crea un rencor. Ahora, vamos analizar si fue su esposa, quien le ha traicionado o viceversa. ¿Qué ocurre? Pues se lo voy a decir.


Depende del grado de maldad que vive con el traidor, caerá encima de usted -no lo ve, pero si lo siente- y ése ímpetu le obligará a ir a buscarle y acabar con él o según la pasión que sienta por su mujer, será ésta la primera que sufra la ira de la energía del traidor.


Usted es inocente. Ha permitido que la energía del insidioso se apodere de usted por desconocimiento y utilice su materia para llevar a cabo, digamos la justicia. Ingresarlos en un hospital o acabar con ella/él en el cementerio. Por ésta razón, las personas que traicionan a sus parejas, esposas/os saben que no están haciendo bien. Tampoco han leído el versículo.


Cuando les llegue el sufrimiento, nunca piensan que es por este motivo, sino son los virus, enfermedades raras, graves; la ruina en su vida material sin saber los motivos; el abandono de sus familiares y amigos; criticados por sus más allegados, que aunque les sonrían no dejaran de calumniarlos. Al final tendrán que mudarse de casa y si es posible de provincia o en algunos casos hasta del país porque viven con el temor del traidor en sus cuerpos y esta energía que realiza el trabajo de la destrucción de su materia no dejará de ponerle pensamientos, sueños; crearles pesadillas, un infierno.


      El ser humano de edad avanzada, -setenta años-, no tiene la mentalidad de un muchacho de 18 años. Sin embargo, a ninguno de los dos les gustarían que alguien se metiera en sus vidas traicionándolos -mujeres y hombres- porque de acuerdo a su carácter terminan con el agresor. Salomón hablaba del odio que se apoderaba del traicionado/da, lo que significa que se puede tener mayor libertad, (Deshonestidad) de acuerdo a las leyes sociales de los políticos para atrasar a la Humanidad -como las religiones- pero el sentimiento del o la ofendido/da es el mismo.