Bohindra Publicaciones

Los Mandamientos

Introducción

 

 

capitulomandamiento

 

Introducción

    

No voy a escribir lo que los seres humanos conocen del mundo de este Planeta: El ladrón. Hay un capítulo y versículo que nos enseña despertándonos a la observación de nosotros mismos y también de nuestros hermanos de Creación para saber en qué momentos hablamos con los yo-es (Emociones) del “Ego” que dominan a la materia una vez esclavizada el Alma.

 

        No es necesario decir que no soy religioso sino un buscador incansable de la Verdad: El Cristo planetario dijo:

 

 

 

El que busca encuentra”.

“Al que pida se le dará”.

Al que llama se le abrirá”.

 

    Mateo Cap. 6 vers 22. “La Lámpara del cuerpo es el ojo, cuando tú ojo es bueno, también todo tú cuerpo está lleno de “Luz”; pero cuando tú ojo es maligno, también todo tú cuerpo está en tinieblas. Mira pues, no suceda que la Luz que en ti hay, sea tinieblas”.

  

   El mundo emocional de la  prójima/mo  es muy complejo sino se conoce realmente, lo que le incita a moverse creyéndose que es la/él mismo. Generalmente todo el mundo roba, estando incluso dentro de la ley de un país, porque hay otra calidad que hablan de un beneficio lícito 

    

Como bien hemos leído en el versículo anterior, hay dos clases de “Luz”. Dos energías distintas que viven en el “ser humano”: Su alma y su materia (El Ego). Si hablamos del “ser” entonces comprenderemos que poseemos tres, más la energía sexual. “Mira pues no suceda que la Luz que hay en ti, sea Tinieblas”.

 

  Así pues, para los religiosos de cualquier sistema no basta con rezar, que está bien porque Dios es el Padre de la humanidad; sus hijos nacidos de la Creación deben tomar su “Cruz” (Lo que deben rectificar de su preexistencia y de la actual, desde su nacimiento) y seguir el Camino de su Maestro, para convertirse en Médicos de sus almas y ayudar a millones de feligreses de todas las religiones que los han nutrido en el oscurantismo de si mismos, sino, dejen lo que están haciendo y dedíquense a otra cosa. Dios no necesita de los hombres malvados iletrados sacrificados al mal del mundo.

 

Los eclesiásticos romanos dicen que Los Mandamientos están caducos, igual los evangelistas y en general  todas las doctrinas evangélicas. Los Mandamientos no están solos para aprenderlos de memoria, sino perfeccionarse con Ellos, para que éstos los protejan, es decir: A sus Almas, del mal del mundo. La Ley los resguardará.

    

¿Quiénes están hablando por ellos, cuando dicen: ¿Fueron para otras generaciones? Su rudeza es espeluznante. Llevan miles de años sembrando el Planeta con sus sombras para que el ser humano no conozca a su Padre Creador.

   

Sencillo: Usted queda con un amigo a las 10 de la mañana, en cualquier sitio. Usted llega primero, se sienta y espera. Pasa 10 minutos y empieza a mirar a ver si lo ve llegar. Transcurre 30 minutos y todo continúa igual. Si tiene móvil le llama y no contesta -según el alcance de su mal-. A los 45 minutos se levanta y se marcha. Cuando él llega -si lo hace- le llamará -si tiene móvil- ¿dónde estás, que estoy esperando por ti? ¡Hipócrita!. El otro le contesta lo que sabemos. Inmediatamente le dice, ¿A qué hora te fuiste? Usted ingenuo le dice la verdad, entonces él le contesta, no nos vimos por casualidad porque ha esa hora llegué. Falsedades, o acaba de llegar o todavía no ha aparecido. ¿Quién se ha sentido perjudicado? Usted que estaba esperando por él.

 

El malestar lo lleva en el cuerpo, mientras el otro está feliz y encima se burla mintiéndole. En España hay un refrán, que dice: “El que espera desespera”. Le ha sembrado la raíz de su mal para ir robándole su energía; le ha dejado su angustia. Sino sabe despejarse de esa energía, la misma le utilizará en otras ocasiones con diferentes personas. Se ha convertido en un pobre, de los que hay en las esquinas de las calles, esperando que le den una limosna.

 

Continuación


Continuación



Para acabar con la energía de la Vanidad en la mujer y en el hombre, debemos observar a las mujeres si somos hombres y a los hombres, las mujeres, ¿por qué? ustedes mujeres y hombres fíjense en las mujeres y los hombres que llevan en su mano derecha sus libretas, bolsos, móviles, etc. También las que los portan en la mano izquierda. Dirán, bueno unos serán zurdos y otros diestros. Eso pensé hace muchos años, pero no es cierto. Los seres humanos que los llevan en la mano izquierda, son emocionales-sexuales-afectivos-mentales y los de la derecha son: Mentales-afectivos-emocionales-sexuales. Mientras a unos, los rigen el sexo, a otros es su mente quien le gobierna, para bien o para mal.

 

 

  Las energías del mal (Las emociones) las conocen los seres humanos porque viven en ellos y piensan por ellos en sus vidas diarias, años tras años. Padeciendo muchas enfermedades psíquicas, somáticas (Que no repercuten en la psiquis) las psicosomáticas y los padecimientos de su alma, también trascienden en la materia.

 

  Si hablo del “Rencor” todos me entienden. Si digo esa persona es Egoísta, Ambiciosa, Codiciosa, comprenden mis palabras. Si hablamos del Amor lo confunden con el deseo natural en su materia o expresan amor por lujuria: “Vamos hacer el amor”. El Amor no se puede hacer, porque el Amor nace de la Sabiduría del Amor del Creador  que viven la Naturaleza y para no extenderme, somos los humanos, nacidos de su Esencia Divina.

  

  Podemos hablar de la mentira, de la hipocresía, del cinismo. Todos sabemos de este lenguaje. De los Chismes. También están las terribles Calumnias, que le hunde la vida a cualquiera. Podemos hablar de los Deseos que no los controla el ser humano (sobre todo cuando hablamos de sexo) y no saben si son suyos o absorbidos por empatía en el Ego de su materia y piensa que es ella/él. Si hablo del Orgullo o la Soberbia, lo conocemos en nosotros mismos; al ver ese comportamiento en nuestras familias o amigos, etc. 


  Para no extenderme  mucho en las energías del mal que viven en los seres humanos de este mundo, comprendemos que Ellas están en nuestro Ego por no respetar Los Diez Mandamientos: El Alma  es la Vida que mueve la materia y sin embargo tranquilamente -por ignorancia- permitimos que el ladrón que viven en nosotros, reparta la Fuerza de nuestra Alma y la Energía del aparato reproductor a las malas energías del mundo para que vivan a costa de la nuestra. Por esta razón -repito- Cristo le dictó Los Mandamientos a Moisés, para que la Creación de su Padre Celestial encontrara su Camino, a 1.500 años de la llegada de Él a la tierra. Respetando y amando Sus Mandamientos los humanos conocerían sus Almas, admitiendo sus Nuevas Enseñanzas que traería su Hijo al Planeta tierra y su Creación no viviera esclavizada al mundo de Satanás. No han pasado 1.500 años, sino 3.511 años desde Los Mandamientos hasta hoy.

   

¿Es necesario hablar del mundo; recurrir a a los seres humanos por lo que han hecho del Planeta tierra? Han destrozado la capa de ozono que cubre la atmósfera, al Reino marino,  mineral, vegetal, animal y humano. Para más Inri han contaminado el aire que respiramos para la vida, todo por creerse (Ser ellos mismos) que pueden someter la Naturaleza a sus caprichos convirtiendo el espacio sidéreo en una chatarra.

  

Pero lo más triste del ser humano es que nacen y mueren sin conocer a su “Ser”. Transcurren sus existencias fortaleciendo a su Ego. Por ignorancia, cometen graves errores y negligencias, repitiéndolos de preexistencia a existencias, porque saben en ellos mismos (Lo sienten) que no lo deben decir o hacerlos. Sin pensar lo que hacen con su materia, van creándose una “Entidad” que ostenta a su Ego a imagen y semejanza de lo que ella/él se ven dominados.

 

Todas éstas energías del mundo oscurecen a su alma, porque ejecutan su arrojo cada día y así transcurren los años, hasta que su alma viéndose en peligro, se aparta del cuerpo y que su mal haga lo que quiera con ella, por las constantes desobediencias de sus orientaciones; no sólo de su alma sino también de su Espíritu, que les hacen sentir, no es su Camino para el cual vino a la tierra, sin palabras. Ahí están los inexpertos religiosos desconocedores de la Sabiduría del Padre de la Creación, como intrusos siembran su mal sobre la Humanidad, para apartarlos de la Luz del Cristo planetario; la infinidad de sectas que pululan por el Planeta, traicionando a sus almas porque no admiten la Enseñanza y Mandamientos del Padre Creador de la Humanidad. Como la secta de la ciencia del hombre que investigan las emociones frenándose porque no creen en el alma.

 

Mira pues, no suceda que la Luz que en ti hay, sea tinieblas”.