Capitulo * 100 *


El perdón es el Escudo Celestial en contra de las Injusticias

 

¿Por qué hemos de “perdonar” al prójimo?

 

Y, ¿al “supuesto” enemigo?

 

La Palabra “Perdonar” encierra una Gran Sabiduría y, el ser humano en general se desconoce a sí mismo convirtiéndose en un esclavo de su “ignorancia.”

 

Cuando el Apóstol Pedro le preguntó al Maestro: “Debemos perdonar siete veces siete?” Cristo le contestó: “Setenta veces siete”

 

Después de pasar diez años buscándome, sin leer nada, sin nada que me ayudara, y acompañado solamente por mis pensamientos y por una “libretita” para anotar mis circunstancias . Leí este diálogo del Maestro y Pedro, preguntándome: “¿Por qué Cristo nos Enseña a “Perdonar”? Pues, porque Él sabía que el “mal” habita en el Planeta y gobierna su mundo viviendo con su astucia en todos los seres humanos. Comprendemos que el “mal” utilizó al Sanedrín para acabar con su vida. Él era la Luz en un mundo de tinieblas dominado con astucia [mentiras, hipocresía, orgullo, soberbia y la Ira] tratando de acabar con la Luz de Él. No obstante dijo: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.

 

Perdonar es una Fuerza monumental en contra de las Oscuridades del “mal”. Los Rencores hablan por medio del ser humano diciendo: “yo perdono pero no olvido” De este modo siguen viviendo de las fuerzas que están en el ser humano hasta que consume su trabajo de “Mal”.

Como vencerle?

 

Cada vez que el recuerdo del mal padecido regresa al pensamiento, y aunque no lo sintamos debemos decir: “ Yo te perdono” y volverlo a repetir hasta que sintamos con el corazón la Fuerza del Alma perdonándolo/la. Si no conseguimos sentir la fuerza del Alma debemos pedirle a Nuestro Padre Celestial, en el nombre de Cristo, que nos de ayuda para Perdonar. Porque el Perdón es el Escudo Celestial en contra de las injusticias.

 

Siempre tener presente lo de: “Setenta veces siete” De este modo vamos aprendiendo a liberar a nuestra alma. Fortaleciéndose como los baluartes en las “rosas”: guardan celosamente en su interior la verdadera Esencia de su Perfume. Hemos alcanzado la Paz en nuestra Alma preparada para visitar el Templo de nuestra Sabiduría donde se encuentra nuestro Espíritu. Como dijo, Cristo: La Verdad, te hace Libre, el Amor te hace fuerte. Feliz Año para todos que han tenido la Paciencia de leer mis escritos. Como dijo, Cristo:

“Mi Paz os doy, no como el mundo la da”.