Y, tome su cruz y sígame...

Capítulo *61*


 Mateo Cap. 16 vers 24: “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame” ¿A quién debemos negar? Pues sencillamente a nosotros mismos. A ese que creemos que conocemos y ha vivido siempre con nosotros.


Pensamos y decimos que lo hacemos nosotros; sentimos de igual manera. Nos duele el cuerpo y vamos al médico para saber qué le ocurre. Si está bien salimos contentos sino a solucionar el problema con sus diagnósticos. Pasamos la juventud hasta llegar a convertirnos en mujer/hombre, con más problemas (dudas) que paz. Nos entretenemos con lo que nos gusta y hacemos proyectos para el año que viene.


Todos sabemos lo que hacemos: llenos de miedos y temores; rencorosos; mentirosos; cobardes; calumniadores; egoístas; ambiciosos; vanidosos; chismosos; orgullosos; soberbios; y, el que los domina a todos: el “Interés”, etc., no tiene fin. A ese es al que debemos negar. ¿Por qué hay que tomar la Cruz? Porque hay que descubrir todos los pecados que cometió el alma en las existencias anteriores y, las vamos arrastrando en la presente. No tenemos la suerte o el adelanto espiritual que poseían los Apóstoles al tener tan cerca a Cristo: “Vivir el Cielo en la tierra”, a su lado todos los días.


El no creer en la reencarnación fue para que las personas vivieran el cada día, para su egoísmo personal. El Padre de la humanidad, dijo por medio de los profetas de la antigüedad: “No le hagas a los otros lo que no quiere que se haga contigo” sí respetáramos y la amáramos, no tendríamos problemas de ninguna clase. Nadie haría mal a otras personas que él tendría que soportar en la próxima existencia (Causa y Efecto-Karma-Siembra y Cosecha) por el mal ocasionado. Durante existencias tras existencias no hemos corregidos nuestras vidas –Alma- en el “Libro de la Vida”; lo tenemos saturados de pecados; de ahí todas las enfermedades: “La Clínica flotante en el Universo: la Tierra” padece la humanidad en general.


Son enfermedades del Alma, repercuten en el organismo físico. Cristo, dijo: “Inmundo no es lo que se come, porque va a la letrina; inmundo es lo que sale de la “lengua” porque contamina al Alma” ¿Qué contamina el Alma? Todas las palabras que he mencionado anteriormente: “Niéguese a sí mismo” y, lo que realizamos con la Energía del mundo del deseo qué la humanidad traspasa los límites para lo cual fue creado: fortalecer la materia.



Capítulo *62*


Y, tome su Cruz, y sígame… (2) para los cristianos religiosos: Imaginemos que cumpliendo en principio y amándolos, después: los Diez Mandamientos, tenemos el dominio de nosotros mismo (el Alma) y a la materia la gobernamos; no somos sus esclavos.


Para comprender el Primer Mandamiento (empecemos por el principio) Cap. 15 vers, 22. “Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado” Está hablando de un tiempo futuro para aquellos que no cumplan el Primer Mandamiento: “Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente (con todo tu Espíritu) y con todas tus Fuerzas.


Éste es el primero y grande Mandamiento y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos Mandamientos depende toda la Ley y los profetas. (Mateo Cap. 22 vers 36, 37, 38, 39, 40) “No penséis que he venido para abrogar la Ley o los Profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir” “Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la Ley, hasta que todo se haya cumplido” “De manera que cualquiera que quebrante uno de estos Mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; más cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos” “Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos” (Mateo Cap. 5 vers 17, 18, 19, 20)


¿Qué le habrá pasado a Pablo por derogarlos? Lucas Cap. 8 vers 55. Entonces, su espíritu volvió, e inmediatamente se levantó; y él mandó que se le diese de comer: la Resucitó. Lucas Cap. 9 vers 54, 55, 56. En el 55. Entonces volviéndose Él los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué Espíritu sois. Aquí sin embargo, sí los reprendió. 1 Corintios Cap. 3 vers 16, 17 “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” (17) Si alguno destruye el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es. En el mismo capítulo (3) vers 3. “porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros, celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? Por lo tanto, Pablo, el “Templo”, no es la carne como creen algunos y, cristianos.


¿Por qué afirma que sois carnales y después dice qué sois Templo? y Juan Cap. 6 vers (63) El Espíritu es el que da Vida; la carne para nada aprovecha; las Palabras que Yo os he hablado son espíritus y son vida. Cristo jamás aseguró tal hecho trascendental a nadie, en sus reuniones delante de personas. Siempre Enseñó el Camino. No lo hizo porque tal acontecimiento es muy difícil o nunca se manifieste incluso hablando con los Apóstoles excepto al final en su oración al Padre. No sucede porque para que el Espíritu habite en su Alma, debe estar limpia de energías del mundo. La predicación de Pablo fue la de una mente convulsa creada para sobresalir a la de los Apóstoles. Pensó en el futuro escribiendo sus libros para crear su propia iglesia. De nada sirvió porque sus seguidores no son portadores de ninguna clase de Espíritus, ni los suyos propios.



Capítulo *63*


Y, tome su Cruz, y sígame… (3) para los cristianos religiosos: Lean: Lucas Cap. 17 vers 6. “Entonces el Señor les dijo: “Si ustedes tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, diría a este moral: “¡Sé desarraigado y plantado en el mar!”, y les obedecería” Mateo Cap. 13 vers 31, 32. (31) “Otra ilustración les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo” (32) “la cual es de hecho, la más pequeña de todas las semillas, pero cuando ha crecido es la más grande de todas las legumbres, y se hace un árbol, de modo que viniesen las aves y hallan albergue entre sus ramas”.


En el Vers 11 de los Gálatas Cap. 1 dice: “Más os hago saber, hermanos, “que el evangelio anunciado por mí”, no es según hombre; (2) pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, si no por revelación de Jesucristo” Pablo no supo cómo enseñar a sus seguidores alcanzar la fe y los actuales tampoco. Han pasado más de 600 años desde el tiempo de Lutero; si vamos a la católica, más 1.700 años.


Quién puede creer, qué Cristo y el Padre eterno, destruye lo pensado por ellos, para la humanidad y, revelar a un hombre codicioso -como él se llamó- que no cree en sus mandamientos -porque no los cumple ni los ama-; y, no puede dominar su pecado que habita en él, culpándole a él (pecado) de la falta de su voluntad; ni nunca en sus Enseñanzas -porque fueron creados para la humanidad, y él está dentro de ella- pero en su Libre Albedrío predica su doctrina judía porque no está capacitado para las Enseñanzas de Cristo. 1 de Juan Cap. 2 vers 3, 4, 5, 6.


”Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos” “El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; “pero el que guarda su Palabra, en éste verdaderamente el Amor de Dios se ha perfeccionado; por eso sabemos que estamos en Él” “Él que dice que está en Él, debe andar como Él anduvo” Todavía no hemos tomado la Cruz, pero queda patente que en nosotros, existen el Alma y el Espíritu. Si, hablamos de la fe, ya me contarán los que se llaman y, cristianos.


Sobre todos los seguidores de Saulo Tarzo (Pablo) que están en todas las religiones esperando de la fe de Abraham. Los Espíritus de los seres humanos no están bajo la supuesta autoridad de Pablo, además miente: En el Vers 11 del primer capítulo, dice: “Más os hago saber, hermanos, que “el evangelio anunciado por mí”, -fuera de la Ley y Enseñanzas de Cristo- no es según hombre; (2) pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, si no por revelación de Jesucristo”. Él no se llama Jesucristo Pablo sino “El Cristo planetario”.