Hablemos de la Verdad

Capítulo *91*


 ¿Qué hacemos con nuestra vida? Esta pregunta la hace el yo humano: Ego, cuando se pregunta cuál es la razón de su existencia. La Luz de su Alma que habita junto a las negruras de su Ego fuerza al Ego a hablar.


Tenemos dos energías, una la “fuerza” del Alma: somos constructivos y la otra la energía del mundo destructiva. La/Él que construye es la Luz de la Creación sea de su Espíritu, a la Luz que el Espíritu tenga en las almas de las personas para hacer el Bien o cualquier "Don" que el Espíritu concede a su alma para alcanzar más Luz por amor a sus hermanos. La destrucción viene como consecuencia de permitir el ser humano que al lado de su alma -encarcelada- le permita que le roben la Luz de la Vida para fortalecer sus rencores, mentiras, egoísmos, hipocresía, etc. creándose una "Entidad" a imagen y semejanza de su dominante.


Cristo dijo Niéguese a sí mismo. ¿Quién es la/él sí mismo? Creen, con más fuerza los que van por libres que los que se llaman religiosos –cristianos- llevados de mentiras -sobre todo a Saulo de Tarso (Pablo), cuando dice que el hombre nace una sola vez y después el juicio, etc. Son las doctrinas del Antiguo Testamento: su evangelio. De Cristo no sabía nada -cómo los creyentes actuales- por no hacer la Voluntad de Cristo sino la cabezonería del Pablo –destructor de la Verdad-; igual que la iglesia católica también nombran a Cristo y copian los que le dan la gana, menos la Verdad. Éste empezó a copiar de los papiros de los Apóstoles para luego escribir a su manera y demostrar que él tenía una inteligencia superior a Ellos: Los Apóstoles.


Pobre ignorante. Así están “todos sus seguidores” que no conocen a sus almas ni a sus Espíritus -Creados por el Padre eterno a Imagen y Semejanza Suya- sino viviendo de las “Tinieblas” del mundo, mientras Cristo dijo: “Mi Reino no es de este mundo”. Durante la Última Cena, Jesús les promete a sus apóstoles: “Mi Padre os dará otro Abogado, que estará con vosotros para siempre: el espíritu de Verdad” (San Juan 14, 16-17). ¿El Padre de Cristo y de la humanidad se equivocó al darles sus Hijos para que continuaran la Obra de Cristo? Porque Cristo le dijo al Padre: “Tuyos eran y me los entregaste” Pablo es un diablo y todos sus seguidores igualmente, llenos de “Soberbias” igual que él. Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

La Verdad de Jehová y la Mentira de Pablo

Capítulo*92*


 Deuteronomio Cap. 32 vers 48, 49, 50. Y habló Jehová a Moisés aquel mismo día: 49.- Sube a este monte de Abarim, al monte Nebo, situado en la tierra de Moab que está frente a Jericó, y mira la tierra de Canaán, que yo doy por heredad a los hijos de Israel; 50.- Y muere en el monte al cual subes, y se unido a tu pueblo, así como murió Aarón tu hermano en el monte Hor, y fue unido a su pueblo; Una vez más la Verdad siempre resplandecerá en contra de las mentiras (tinieblas). Pablo dice: El hombre vivirá una sola vez, morirá y después el juicio final. Más o menos.


Todos los que se llaman cristianos creen en esa falacia de una mente lúgubre incluyendo a los Testigos de Jehová que presumen de saberla de memoria. Cómo así mismo la Iglesia católica no cree en la “reencarnación”; les siguen qué duda cabe todos los evangelistas que se llaman cristianos aunque en la Biblia la mencionan en muchos versículos, no con esta palabra (Hay suficientes escritos en los artículos de este espacio) y creen -dominados por la mentira- cuando Cristo lo mencionó, llamándole Satanás (Adversario) padre de la “mentira” y homicida desde siempre.


Todos conocemos las Causas y los Efectos y el Apóstol Santiago habla de la Siembra y la Cosecha. La primera enseñanza se refleja en la vida diaria, porque el que provoca los efectos vivirá en su vida antes de fallecer su materia las Causas provocadas. Lo vemos todos los ciudadanos, además multiplicará en su próxima existencia la Cosecha de su Siembra. Está la Ley de los profetas: “No le hagas a los otros lo que no quiere que se haga contigo” miremos a nuestras sociedades: lo que ocurre en las naciones es producto de la Cosecha Sembrada por sus ciudadanos; unos vienen a rectificar su siembra anterior y los otros, multiplicando la Siembra de vidas pasadas ennegrece más a sus almas por diversos intereses, quitándoles la vida a sus propios ciudadanos que en otro tiempo fueron sus hermanos, sus madres, sus padres y familia en general.


Para más desgracia los asesinan en Nombre de su Dios, sea Occidente como en el Oriente. Cuando Jehová habla de su “familia” se refiere a los que han convivido con él en la tierra respetando y amando su Mandamiento, ya escrito: “No le hagas a los otros lo que no quiere que se haga contigo” Este Mandamiento está escrito en “El Libro de su Vida”: Alma. Crean o no en el Creador de los soles, planetas, galaxia y universos. Sean conscientes de sus vidas para llenar sus almas con las Luces de las Virtudes, como bien escribió el Apóstol Pedro 2ª Epístola Universal Cap 1 vers 5-9.