Capítulo *71*


He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida. 2 Timoteo 4:7,8 Santiago Cap. 1 vers 12.


“Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la Corona de la vida, que Dios ha prometido a los que le amen”. ¿Qué significa, “he guardado la fe”? y, “Bienaventurado el varón que soporta la tentación” He escrito que la “tentación” es el aviso del Alma o del Espíritu para ser prudente con sus enseñanzas de la Verdad, respetándose a sí mismo: su Alma.


Ver con la Luz de sus Virtudes quién en ese momento está dentro de su cuerpo físico, para alejarlo de ella/él y si no puede, pedirle al Padre en Nombre de su Hijo lo libere; si no fuera así y permanece, es su obligación soportar la “prueba” porque de ella resultará reforzado al superarla…; “he guardado la fe”. Jamás deberá hablar con nadie de su vida; lo que le sucede a Ella; ni presumir delante de nadie de las miserias que ha soportado por estar en la Obra de Cristo.


También debe comprender que al hablar de sí mismo: sus miserias, está sembrando en los que les escuchan la maldad del mundo -en ese momento- ha soportado en algún momento, dejándoles a los otros su mal no soportado. Se ha convertido -en su ignorancia- en el transmisor del mal que no ha podido sobrellevar. ¿He guardado la fe? Guardar la fe no es presumir de Ella sino olvidar su pasado. Cada día que pasa es su pasado. Vive su presente. Pitágoras dijo: “Recordar el pasado es vivir la personalidad anterior” Aunque sucediera ayer, es pasado y descarga su mal porque no lo está tolerando. Sí, además su mal está escrito a través de los siglos o milenios está presente como si estuviera sucediendo ahora mismo. No es cierto que Pablo, guardara su fe.


Actualmente todos los que le siguen están “orgullosos” de los padecimientos de él y ése mal vuelve a las personas por creerle en la mentira y, no en la Verdad: olvidarlo porque está superada la prueba. Ésta es la Justicia de la Verdad. Él no puede decir: “el cual me dará el Señor, Juez Justo. Sí la “vanidad material” es peligrosa, mucho más comprometido será “la vanidad espiritual”: el diablo. Él pensó que la Obra la hizo para Cristo mal o bien; excelente para él al alcanzar la Corona de la Vida. Ése es su pensamiento de la vanidad orgullosa: otro diablo. Ningún Apóstol ni quiera Salomón en su Sabiduría dijo tal afirmación.


Hablaban de lo que ocurriría a la Luz de la Enseñanza de la Verdad, pero nunca que Ellos las poseyeran. Y, para finalizar este artículo: Cristo habló de Juan el Bautista que fue Elías; de él dijo: “Es el más pequeño del Reino de los cielo” Y, de los Apóstoles: prepararé una “Morada” para vosotros, para dónde Yo esté vosotros estéis conmigo”. No mencionó la Corona de la Vida. Los seguidores de Pablo hablan que ya poseen la “Corona”: Vanidad espiritual.