* La Justicia del Amor *

Las Virtudes

Capítulo *1*

La Paciencia se alcanza cuando dominas comprendiendo tu carácter. La Paciencia no es del Ego sino del Alma y por tanto es una Virtud. Te enseña lo que tu Alma necesita para entender a los demás. Te da Luz suficiente, para perdonar y ver a los seres humanos como tus hermanos/as. La Luz que recibes (Virtudes) encuentras tu Verdad,  (el Alma); el Amor y la Justicia (tu Espíritu) para que no cometas injusticias. Te enseña como Ella envuelve a tu Alma con la Paz. La desaprovecharás muchas veces; preocúpate porqué la pierdes. Aprendes contigo misma/o, tu Espíritu es más sabio que cualquier maestro que hoy hay sobre la tierra.  Ah, la Paciencia es la que enseña a sentir el Amor divino: su Luz. Todo lo que puedes crear en ti y en los demás con su Sabiduría.

 

    Conócete a ti mismo y conocerás el Universo. ¿Por qué? Primero tenemos la mente humana gobernada por el Ego (millones de años); con la perfección poseemos la mente del Alma (Entendimiento, Memoria y Voluntad): el “Ser”. Cuando se llega a encontrarse consigo mismo: el Amor divino de la Creación, poseerás la Mente de tú Espíritu (Creado a Imagen y Semejanza Mía, el Padre de la Creación), entonces podrás sentir que en ti está la Mente Universal. Es cuando amarás universalmente.

  

  Alcanzar el Amor de tu vida (Alma) no es una labor fácil. Es la carrera de la “Ciencia del Alma” universal. Transcurren años aprendiendo (cada día) del presente. Ni pasado ni futuro. En el presente se encuentra el pasado existencial. Conoce a muchísimas personas: familiares; vecinos; amigos del colegio; de la Universidad; compañeros de trabajo; personas inesperadas, etc. Miles de personas.

 

Todas esas personas han convivido contigo en alguna época de tu existencia. Debes preguntarte, ¿Qué puedo hacer por ellas/os? ¿Soy deudor de su Vida? ¿Qué cuenta tengo pendiente? La experiencia (conocimiento de tu Alma) te ha enseñado a ser Prudente. Debes probar  su amistad (corres el riesgo de sus burlas, vejaciones, indiferencia y, por tanto sus calumnias o maltratos físicos o síquicos) para conocer los pasos que has dado hasta llegar a conocerte (presentación) ¿La/él  viene de nuevas?, sabe algo de ti sin embargo tú lo desconoces todo.

   

La Prudencia en él es como el rencor o la mentira en los demás. Éstas energías utilizan a las Almas para robarles su Luz (aprovecharse de ella/él) Sin embargo la Prudencia (su Luz) le acompaña siempre para que aprenda de los males de los demás. Le custodia su empatía en los años transcurridos, cuando escuchó la Enseñanza de su Maestro cuando dijo a los Apóstoles: “Tenéis que aprender a soportar las pasiones de vuestros hermanos”. Conoce las enfermedades de las Almas -porque antes las sufrió él- para aliviarles sin palabras para no escuchar: gracias por lo que haces por mí. En ese encuentro causal, al preguntarse ¿por qué y para qué, conozco a esta mujer u hombre? Empiezas analizar sus palabras, sus gestos, sus piernas y píes; comportamiento; actitud; no pierdas de vista las manos, dónde las dirige (sobre todo a su cuerpo); las piernas y los píes, de píe o sentado; los constantes cambios de sus piernas, etc. Todo su cuerpo le habla, además la empatía va recogiendo los males que padecen su Alma y su materia.

 

 

Capítulo *2*


La Paciencia en la Prudencia le va asesorando sin palabras (experimentado en su vida diaria) para que vaya comprendiendo en su alma, el porqué de todos los acontecimientos que están sucediendo en el mundo del Planeta. Hace años supo diferenciar al mundo del Planeta.

 

¿El mundo?, las energías putrefactas que dañan a las almas que viven en los cuerpos físicos.

 ¿El mundo?, los arrestos que no se ven en un principio, observables en los ojos, actitudes y comportamientos de los seres humanos.

¿El mundo?, los ardores que expresan sus labios, exteriorizando sus mundos internos: mental, afectivo, emocional y sexual.

 

El mundo viene esclavizando al humano desde el principio de su creación, al desoír las Enseñanzas eternas de la Verdad, grabadas en los corazones de sus almas por el Padre de la Creación: la Humanidad. “No le hagas a los otros lo  que no quiere que se haga contigo” Hoy se llaman “seres” humanos, pero viven en la misma ignorancia, porque no saben para qué fueron Creados hace miles de millones de años.

 

    Han pasado los años sin darse cuenta. Su mente se encuentra muy diáfana gracias a la lucha de su Sinceridad con las oscuridades del mundo; la Paciencia le ha ido fortaleciendo el conocimiento de la Sinceridad, al descubrirle todas las astucias del  mundo que vivían de sus afectos familiares, amigos, etc. Las emociones afectivas mentales, como las sexuales mentales; una terrible astucia del mal del mundo, haciéndoles creer que ella/él amaba a los seres humanos (sus hermanos) lejos de la realidad de su alma.

 

Necesitaba comprender a la Paciencia de su Alma. Como conocía perfectamente las artimañas de su Ego, en la mentira, los chismes, las calumnias, las vanidades, las soberbias, etc. Todas estas palabras -energías del mundo- con su luz, sabían de ella por convivir durante miles de años esclavizando a su alma traicionándole. Ahora tiene la Luz de la Verdad aprendida de sus Virtudes. Sabe que ama a sus hermanas/nos como a sus supuestos enemigos que no abandonan el sendero del mal, porque están atropellados con sus rencores y amores propios. Sé que me ayudan la sinceridad, la paciencia, la prudencia y pienso que debo comprenderlas para que mi alma exteriorice con más fuerza su sentir en este mundo.

 

Sus Virtudes le han enseñado a saber guardar Silencio, sin embargo se pone a prueba sufriendo la enemistad, abandono y la indiferencia de los seres humanos. Ya lo sabe y no volverá a ocurrir. Mi alma soy yo, como mi pensamiento, mi sentimiento porque estoy dentro de la materia y ésta tergiversa al verdadero Amor de la Creación. Mi Luz atrae las tinieblas de mis hermanos para cuidarles, dejando libres a sus almas para que encuentren su Camino sin necesidad de tantos tropiezos. Hasta ahí he aprendido. Soy consciente de la Luz de mi Espíritu; me hace llegar sin palabras de las oscuridades que se esconden para que no las descubras ocultándose con mi Luz: están disfrazadas.

 


Capítulo *3*


Mis Virtudes me han enseñado efectivamente que el Cristo planetario al visitar la tierra (una nuez en el Universo) fue para traer la Luz de su Padre a  la Humanidad, para que Ella alcanzara la Vida y no murieran jamás. Convirtiéndose en Viajeros eternos aprendiendo de la Sabiduría de su Creador, sea en las Moradas del Espacio o en la infinidad de Planetas que habitan en el Universo. Ningún enviado del Cielo (siete cielos) trajo a la tierra sus Enseñanzas para que le conocieran y su Humanidad comprendiera porqué los había creados.

 

El “mundo” es el peor enemigo de los siete cielos, hasta matar al Cristo utilizando a los judíos con sus orgullos y soberbias llevados por la Ira de ellos. En el mundo gobierna Satanás: padre de la mentira y homicida desde siempre. El único que le ha puesto nombre fue Cristo y viene demostrando que las religiones garantizadas (falacia) en su Nombre son seguidoras de Satanás aquí en la tierra, sostenidas desde un principio en el crimen y la mentira hasta el presente. Las religiones respaldan a los ejércitos y éstos van a la guerra a matar a sus hermanos de creación.

 

Lo peor no es que maten a sus materias sino con sus astucias (de la mentira) los alejan del Padre de la Creación, robándoles las facultades y la Luz de sus almas. Todos los seres humanos que huyen de la Luz de Él, son instrumentos del mal del mundo (las Tinieblas) sean religiosos o no. Su Luz es la que iluminan las almas de los seres humanos, aunque éstos tampoco han aprendió de su “Ser”. Por culpa de las tinieblas hay infinidad de Conciencias. El cerebro todo se lo cree, cuánto es más fantástico envuelto en la mentira (energía del mundo) mejor aceptación tiene.

 

    Voy aclarar: “el Amor es fácil” me contestan. El amor que usted entiende es nacido de su mundo afectivo pasional; emocional y sexual: deseos; lascivias y lujurias. El deseo que vive en el humano viene de su Reino inferior: el Reino animal. Demostrado por la siquiatría: el ser humano empezó a portarse mal al admitir sus “emociones”. A través de millones de años, ha venido viviendo por los sentimientos humanos (energías de este mundo) y para ello ha empleado la palabra: “querer” y en la mayoría de los casos la palabra: “amor”. “Vamos hacer el amor”; “el amor y el odio van de la mano”; cómo se comprenderá el Amor no se puede hacer, porque ya es: La Creación de la Sabiduría del Amor divino. En nuestro Planeta: el Reino mineral, vegetal, animal y humano: Todos tienen vida, demostrado también por la ciencia del hombre. (Se lo menciono porque veo que no cree en mis palabras). El Cristo Planetario vino a la tierra para que el humano, que se llama “ser” aprendiera a desarrollar el Amor divino, por medio de sus Enseñanzas de la Verdad: “Ama a tu prójimo como a ti mismo y a tu enemigo”.

 

Amor divino se desarrolla dominándose a uno mismo, en primer lugar; después vienen las Virtudes: la Paciencia es la entrada al Amor. “ya no aguanto más…” se escucha a menudo, porque está harta/o de soportar cosas en la vida familiar y social. Comprendemos que ha llegado a su límite. Es natural. Pasa el tiempo y continúa aprendiendo de Ella/Él: su Alma. Cuando transcurren los años, dicen: Si me ahogaba en un vaso de agua. El Amor no es fácil porque se aprende de Él cuando has purificados tus Virtudes y tu Alma está llena de Luz que da la Vida para que continúes vivo, aún después de muerto. Muchas lágrimas, mentiras, chismes, calumnias, indiferencias, ha tenido que soportar la mujer y el hombre que anhela encontrarse con su Amor de la Creación. Por encima del Bien y del Mal está el Amor, dicen, también. No señor, cuando has aprendido a diferenciar el Bien del Mal, estás en el principio de la Sabiduría. La Sabiduría es la que envía a la tierra a las mujeres y hombres de Las Ciencias y de las Artes (todos asesinados) para que la Humanidad aprenda -cada cual de acuerdo a sus facultades- el camino a seguir para que cumplan el aprendizaje de su Alma.

 

 

Capítulo *4*


 La Luz de Cristo en las Virtudes es la Luz del Padre de la Creación: la Vida (Soy el Que Soy) al hacer su Voluntad. Él vino a la tierra para unir a la Humanidad con un solo pensamiento-sentimiento: sus Almas del Padre (lo que hagáis a uno de estos más pequeños a Mí me lo estáis haciendo). Las tres facultades del Alma del ser humano: Entendimiento (inteligencia) Memoria y Voluntad. Las Virtudes iluminan las almas alejando las tinieblas del mundo: rencores, mentiras, chismes, calumnias, soberbias, egoísmos, codicias, etc.

 

Las Virtudes enseñan a cada alma el Camino a seguir para permanecer en la Luz del Padre de la Creación, para que cada cual de acuerdo a su progreso en el conocimiento de si mismas/os obtengan el “don” o dones para ayudar a sus hermanos en su evolución, amando en cada instante sus actos del Bien consumado, sin pedir nada a cambio: desinteresadamente. Las Virtudes están en cada existencia en los seres humanos, porque es la Luz del Padre de la Humanidad, para que busquen la Verdad y la Justicia del amor: su Amor. La Luz de las Virtudes está para apartar las enfermedades, que durante su vida ha almacenado su cuerpo físico, haciendo padecer al alma por vivir de la ignorancia de la Verdad, ocultada por todas las religiones del Planeta. 

 

En el analfabetismo, (Cultura de su Alma) el ser humano ha creado con su forma de proceder, muchas injusticias que deberá corregir para liberar la balanza a su favor y, ayudado por sus Virtudes el Amor no le mantendrá ocioso sino anhelando ayudar a sus hermanos, hasta liberarlo sin estar en su presencia y aún estando junto a la persona, ésta desconocerá quién lo ha protegido: “No sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha: la Humildad”. Cada cual -en su Luz- aprenderá del “Libro de su Vida”: la Memoria del Alma y se verá en sí  misma/o quién Gobierna su materia: la Voluntad de Ellas

 

    Las luchas del alma con sus Virtudes, para encontrar el dominio propio, en contra de la esclavitud del Ego (mundo) impregnando a su alma, traen como consecuencia los sufrimientos del Ego, que repercuten en la materia; no quiere abandonar el alma porque piensa en su egoísmo que es de ella/él. El alma se encuentra encarcelada y el Ego engaña al consciente del ser humano haciéndole pensar que es su alma. Es el mejor actor y merece el Oscar de Holywood. Es el perfecto mentiroso, hipócrita llegando hasta convertirse en cínico.

 

En esa lucha su siques hace sentir a la materia, las manías, las fobias, los temores, los dolores, las angustias, recelos, desconfianzas, males, sufrimientos, etc. Inmediatamente se va al médico. No comprende en sus miedos, que es el Ego y en su interés (por si acaso) va a ver al doctor. Cuánto más sufre los seres humanos por diversas circunstancias son los que desarrollan más el Amor divino; comprende la consternación, desarrollando la Misericordia y en cada momento (si en los acontecimientos se ve en ellas) se acerca a ayudar en lo que pueda a los más necesitados. El Amor divino no viene al ser humano por arte de magia. Es necesario estar en el Camino de su Verdad.

 

Los que han sufrido y entran en el Camino, son los que más comprenden el Amor del Padre de los Cielos por la Humanidad. La fe, como dicen los religiosos no sirve para nada, porque continúan viviendo de acuerdo a sus Egos, llenando sus almas de Tinieblas y, jamás podrán acercarse a la Luz, es más, rezan y rezan, pero temen a Cristo, a Su Luz y presumen de que le aman (hipócritas) pero tampoco hacen nada por sus hermanos. Sí, les ayudan de lo que les sobran.