* Destellos *

Destellos


 “Las Rosas son como los baluartes en las fortificaciones espirituales, guardan celosamente en su interior, la verdadera Esencia, para aquellos de que Verdad quieran oler (ver) su perfume”.   “Cuando la mirada del hombre descansa en el infinito, no le faltaran las divinas sorpresas” “La Bondad, la Divinidad, la Justicia divina están en el fondo del Alma: Su Espíritu, Templo de las facultades: Entendimiento, Memoria y Voluntad: Germinadas de la Sabiduría, protectora de la Esencia divina e inmortal, destinada a recorrer todos los reinos de la Naturaleza, hasta convertirse en Alma viviente. Depende de Ella/Él, perfeccionarse y purificase por el Amor a su Padre Creador y por tanto a su prójimo (hermano de creación)”. .
   “Él/la ladrón/a es el más astuto y sagaz que hay en el mundo, ocultándose en sus Tinieblas, les hacen perder el “tiempo” a los seres humanos. Por eso dicen: “El tiempo es oro”.
  “El hombre que por fin se encuentra, sufre una metamorfosis física no visible para el “ser” humano; su Ego, cuando le mira siente su rechazo ó admiración”  “Los humanos traicionan a sus Almas porque desconocen su “Ser” divino”  La mentira de los milenios sembrada en los subconscientes de los seres humanos, tiene mayor potestad que el razonamiento, al leer cualquier Verdad para su Alma.   “No serás probado más allá de tus fuerzas, dice el Cristo planetario”
 “No es igual perdonar 70 veces 7 a diferentes personas, que hacerlo con la misma. El aprendizaje de su Alma no tiene parangón”. Apóstol Pedro.   “Arduo trabajo para ella/él que anhela encontrar su Verdad: Su propia personalidad: El Alma, reflejo en principio de su Vida: El Espíritu”.   “El Interés, el Miedo y el Temor, cierran las puertas al Amor”.
 Si el “ser” humano no es consciente de la Verdad aprendida y, camina sobre sus “opiniones”, debe comprender que vive encarcelado en un mundo de maldad”.   “A quienes les han robado la ingenuidad; a los que nunca se han preocupado por su Vida: Alma; a quiénes practican la mentira y son esclavos de ella, son los que creen este tipo de mensajes”.   “Ama a tú prójimo como a ti mismo. Sufriendo sus pasiones para ayudarles se convierten en el tiempo en “Médicos del Alma”, porque primero las sufrió para calmarles y liberarlos después”.   “Los seres humanos somos lo que sembramos, si lo hacemos desinteresadamente con Amor -aunque pensemos que no lo sentimos- recogeremos más Amor para seguir con la Obra. Al final nos daremos cuenta, que lo importante no será la Cosecha sino la Siembra”.
  “Saber soportar las pasiones de vuestros hermanos, eso se lo dijo Cristo a los Apóstoles, cuando empezaran su Obra. Así siempre ha ocurrido a través de los siglos hasta el presente. Es necesario conocerse así mismo, para comprender en uno mismo, qué le sucede a tu/tus hermanos. Todos son diferentes, pero tienen el mismo mal que les gobiernan”.   “El desconocimiento de sí mismos es la mayor preocupación que debe dirigir el ser humano hacia su encuentro. No sabe quién es y para que está en el Planeta. Unos son laicos, ateos, agnósticos y los demás de diferentes religiones llamadas cristianas”.  “La capacidad del ser humano actual para encontrarse consigo mismo, está tan ennegrecida que su lógica le pone en duda su propia existencia”
  “Si nuestros ojos ven el Bien, cuánta Luz hay en el Alma. Si ellos ven el Mal: cuánta oscuridad envuelve el Alma del Ser humano. De ahí el refrán: piensas mal y acertarás pero, pensando el Bien acertarás también. La despectiva mentira y escuchada inunda el Alma en las oscuridades de las Tinieblas: jamás nos encontraremos. Tenemos que ser Sinceros para que su Luz de la Verdad, fortalezca el Alma con su Valor y se aleje la cobardía de la mentira. Convertirnos en mujeres y hombres de Verdad con nuestra propia Personalidad: la del Alma, no la del Ego”. “De este mundo, he aprendido a defender la Verdad de lo que he aprendido, sino me comprenden o soy objeto de cualquier improperio, mi conducta es la guardar silencio. Los que no la llevan, siempre piden justificaciones de su mal decir o hacer”.  “Hay una fuerza motriz, más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la Voluntad” Albert Einstein.
  La Voluntad es una Facultad del alma, al igual su Memoria y Entendimiento. Sólo tres facultades para convertir el alma en diosas/es a Imagen y Semejanza del Creador. ¿Cómo encontramos a la Voluntad del Alma en el cuerpo físico? Pues sencillo. Nos decimos: ¡Yo Soy la Voluntad! Al poco tiempo empezaremos a sentir lo que el Ego nos domina. No importa, sabemos algo de nosotros mismos. Con sinceridad vamos apuntando a las energías que nos subyuga y, empezaremos la lucha para alcanzar la “Libertad del Alma”. “Hay una fuerza motriz, más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la Voluntad” Albert Einstein. El Perdón, la Paciencia, la Comprensión y la Humildad, son las principales Virtudes para que el Alma aleje las tinieblas que nublan la Luz de Cristo (la Vida). Enseñan al Alma su preexistencia; el presente y e incluso el futuro de su post existencia. La Luz de las Virtudes, aprehenden de la Sabiduría de su Espíritu (creado a Imagen y Semejanza del Padre de la Creación).
 “El hombre que se conoce así mismo, jamás pasa desapercibido, ni para el Bien ni para el mal” “Querer demostrar “La Esencia divina” de la Naturaleza; el Amor, la Verdad y la Justicia de ambas, es como tratar de alcanzar la Estrella más próxima y explicar lo más puro de ella: la Vida”   “El ser humano culpa a Dios de sus propios errores, negligencias y pecados, cuando ella/él sabe, quebranta -porque lo siente- las Leyes de la Creación”.
 “No están en el Uno, son del Uno. Las almas están en la tierra o pasan por ella en sus reencarnaciones: Son para transformarlas a Imagen y Semejanza de sus Espíritus: Creados por el Padre, en millones de preexistencias -igual que nosotros-; si entiendes al “Ego” y no luchas en hacer tu Voluntad, -porque no te hace falta- significa para ti que estás en la escala superior a los Querubines, es decir: Al lado del Padre: Junto a Cristo. Los Apóstoles y Profetas (El último San Juan Bautista) dieron su Vida (Predicados y enseñados primeros por el Padre, antes de entregárselo a su Hijo) por el Cristo planetario y de él decía Cristo que era el menor o más pequeño de los Reinos de los Cielos”.