* Los Contemporáneos *


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Leonardo Da Vinci

 

- Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz.


- Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte.


- Así como el hierro se oxida por falta de uso, también la inactividad destruye el intelecto.


- Verdaderamente, el hombre es el rey de los animales, pues su brutalidad supera a la de éstos.


- La pintura es poesía muda; la poesía pintura ciega.


- Si es posible, se debe hacer reír hasta a los muertos.


- La belleza perece en la vida, pero es inmortal en el arte.


- El que no valora la vida no se la merece.


- Donde hay más sensibilidad, allí es más fuerte el martirio.


- He ofendido a Dios y a la humanidad porque mi trabajo no tuvo la calidad que debía haber tenido.


- Aquel que más posee, más miedo tiene de perderlo.


Mientras pensaba que estaba aprendiendo a vivir, he aprendido cómo morir.


- Los que se enamoran de la práctica sin la teoría son como los pilotos sin timón ni brújula, que nunca podrán saber a dónde van.


- Son vanas y están plagadas de errores las ciencias que no han nacido del experimento, madre de toda certidumbre.


- Nuestras mayores tonterías pueden ser muy sabias.


- Puedes censurar a un amigo en confianza, pero debes alabarlo delante de los demás.


- La ciencia más útil es aquella cuyo fruto es el más comunicable.


- La naturaleza benigna provee de manera que en cualquier parte halles algo que aprender.


- Quien no castiga el mal, ordena que se haga.


- La sabiduría es hija de la experiencia.


- El ojo recibe de la belleza pintada el mismo placer que de la belleza real.


- Todo lo que hay de bello en el hombre pasa y no dura.


- Quien poco piensa, mucho yerra.


- No se puede poseer mayor gobierno, ni menor, que el de uno mismo.


- La desigualdad es el origen de todos los movimientos locales.

 

Imagen Guethe Filósofo

Goethe

Frases de Goethe:


- No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se debe también hacer.


- Un hombre de noble corazón irá muy lejos, guiado por la palabra gentil de una mujer.


- Actuar es fácil, pensar es difícil; actuar según se piensa es aún más difícil.


- A veces nuestro destino semeja un árbol frutal en invierno. ¿Quién pensaría que esas ramas reverdecerán y florecerán? Mas esperamos que así sea, y sabemos que así será.


- El hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.


El mal está sólo en tu mente y no en lo externo. La mente pura siempre ve solamente lo bueno en cada cosa, pero la mala se encarga de inventar el mal.


- Estar preocupado es ser inteligente, aunque de un modo pasivo. Sólo los tontos carecen de preocupaciones.


- Contra la estupidez, hasta los dioses luchan en vano.


- El talento se educa en la calma y el carácter, en la tempestad.


- El único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada.


- Los perezosos siempre hablan de lo que piensan hacer, de lo que harán; los que de veras hacen algo no tienen tiempo de hablar ni de lo que hacen.


- Lo que habéis heredado de vuestros padres, volvedlo a ganar a pulso o no será vuestro.


- Si la mañana no nos desvela para nuevas alegrías y, si por la noche no nos queda ninguna esperanza, ¿es que vales la pena vestirse y desnudarse?


- El comportamiento es un espejo en el que cada uno muestra su imagen.


- No hablaríamos tanto en sociedad si nos diéramos cuenta del poco caso que hacen los demás de lo que decimos.


- Sólo es digno de libertad quien sabe conquistarla cada día.


- ¿Cuál es el mejor gobierno? El que nos enseña a gobernarnos a nosotros mismos.


- Nadie sabe lo que hace mientras actúa correctamente, pero de lo que está mal uno siempre es consciente.


- El hombre feliz es aquel que siendo rey o campesino, encuentra paz en su hogar.


- El suicidio sólo debe mirarse como una debilidad del hombre, porque indudablemente es más fácil morir que soportar sin tregua una vida llena de amarguras.


El niño es realista; el muchacho, idealista; el hombre, escéptico, y el viejo, místico.


- La multitud no envejece ni adquiere sabiduría: siempre permanece en la infancia.


- Es un gran error creerse más de lo que uno es, o menos de lo que uno vale.


- Cuando he estado trabajando todo el día, un buen atardecer me sale al encuentro.


- No preguntemos si estamos plenamente de acuerdo, sino tan sólo si marchamos por el mismo camino.


- El hombre se cree siempre ser más de lo que es, y se estima menos de lo que vale.


- Somos todos tan limitados, que creemos siempre tener razón.


- El cobarde sólo amenaza cuando está a salvo.


- Las palabras de aliento después de la censura son como el sol tras el aguacero.


- La ventaja se la lleva aquel que aprovecha el momento oportuno.


- El que quiera tener razón y habla solo, de seguro logrará su objetivo.


- Los pecados escriben la historia, el bien es silencioso.


- La ley es poderosa, pero más poderosa es la necesidad.


- Todo se soporta en la vida, con excepción de muchos días de continua felicidad.


- Se tiende a poner palabras allí donde faltan las ideas.

- Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo.


- Cuando el hombre no se encuentra a sí mismo, no encuentra nada.


- Pensar es más interesante que saber, pero menos interesante que mirar.


- Si la juventud es un defecto, uno se corrige muy pronto de él.


- Se dice que las mujeres son vanidosas por naturaleza; es cierto, pero les queda bien y por eso mismo nos agradan más.


- Podrían engendrarse hijos educados si lo estuvieran los padres.


Ciertos libros parecen haber sido escritos no para aprender de ellos sino para que se reconozca lo que sabía su autor.


- La juventud quiere ser estimada más que ser instruida.


- ¡Como te pareces al agua, alma del hombre! ¡Cómo te pareces al viento, destino del hombre!


- Para conocer a la gente hay que ir a su casa.


- Nunca se desprende uno de lo que le pertenece, aunque lo tire o lo regale.


- Muchos hombres no se equivocan jamás porque no se proponen nada razonable.


- Todo comienzo tiene su encanto.


- Lo peor que puede pasarle a un hombre es llegar a pensar mal de sí mismo.


- Lo que no comprendemos no lo poseemos.


- La creencia no es el principio, sino el fin de todo conocimiento.


- Con el conocimiento se acrecientan las dudas.


- Una vida inútil equivale a una muerte prematura.


- Si cada uno limpia su vereda, la calle estará limpia.


- La actividad es lo que hace feliz al hombre.


- Asombro: lo más elevado a que puede llegar el hombre.


- La inteligencia y el sentido común se abren paso con pocos artificios.


- Si se quisieran estudiar todas las leyes, no habría tiempo material de infringirlas.


- Una vida ociosa es una muerte anticipada.


- Toda palabra dicha despierta una idea contraria.


- El hombre sordo a la voz de la poesía es un bárbaro.


- Todas las épocas decadentes son subjetivas y por contra todas las épocas de progreso son objetivas.


- Si los hombres, una vez que han hallado la verdad, no volviesen a retorcerla, me daría por satisfecho.


- Hay quién porque golpea la pared con un martillo se cree clavar clavos.


- Cuando más desquiciada está la vida de la mente, más abandonada a sí misma queda la máquina de la materia.


- Uno tiene que ser algo para poder hacer algo.


- La existencia dividida por la razón deja siempre un resto.

 

Imagen Descartes Filósofo

Descartes

 

- Daría todo lo que sé, por la mitad de lo que ignoro.


- Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados, sin tratar de abrirlos jamás.


- Las almas más grandes son tan capaces de los mayores vicios como de las mayores virtudes.


- Lo poco que he aprendido carece de valor, comparado con lo que ignoro y no desespero en aprender.


- La filosofía es la que nos distingue de los salvajes y bárbaros; las naciones son tanto más civilizadas y cultas cuanto mejor filosofan sus hombres.


- La matemática es la ciencia del orden y la medida, de bellas cadenas de razonamientos, todos sencillos y fáciles.


- No hay nada repartido de modo más equitativo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente.


- No basta tener buen ingenio; lo principal es aplicarlo bien.


- No hay alma, por poco noble que sea, que permanezca tan aferrada a los objetos de los sentidos que, a veces, no se aparte de ellos para desear un bien mayor.


- La razón o el juicio es la única cosa que nos hace hombres y nos distingue de los animales.


- Es prudente no fiarse por entero de quienes nos han engañado una vez.


Leer un libro enseña más que hablar con su autor, porque el autor, en el libro, sólo ha puesto sus mejores pensamientos.


- Divide las dificultades que examinas en tantas partes como sea posible para su mejor solución.


- Para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas.


- Dicen que el mono es tan inteligente que no habla para que no lo hagan trabajar.


- El que emplea demasiado tiempo en viajar acaba por tornarse extranjero en su propio país.


- Los malos libros provocan malas costumbres y las malas costumbres provocan buenos libros.


- Sería absurdo que nosotros, que somos finitos, tratásemos de determinar las cosas infinitas.


- La multitud de leyes frecuentemente presta excusas a los vicios.


- El bien que hemos hecho nos da una satisfacción interior, que es la más dulce de todas las pasiones.


- Si no está en nuestro poder el discernir las mejores opiniones, debemos seguir las más probables.


- Para mejorar nuestro conocimiento debemos aprender menos y contemplar más.


- Apenas hay algo dicho por uno cuyo opuesto no sea afirmado.


- ¡Mi único deseo es conocer el mundo y las comedias que en él se representan!.


- El mayor bien que puede existir en un Estado es el de tener verdaderos filósofos.


- En cuanto a la lógica, sus silogismos más bien sirven para explicar a otros las cosas ya sabidas, que para aprender.


- Despréndete de todas las impresiones de los sentidos y de la imaginación, y no te fíes sino de la razón.


- Abrigamos una multitud de prejuicios si no nos decidimos a dudar, alguna vez, de todas las cosas en que encontremos la menor sospecha de incertidumbre.


- La primera máxima de todo ciudadano ha de ser la de obedecer las leyes y costumbres de su país, y en todas las demás cosas gobernarse según las opiniones más moderadas y más alejadas del exceso.

 

Imagen Napoleón

Napoleón

 

- Los sabios son los que buscan la sabiduría; los necios piensan ya haberla encontrado.


- Lo imposible es el fantasma de los tímidos y el refugio de los cobardes.


- La envidia es una declaración de inferioridad.


- La victoria pertenece al más perseverante.


- En la guerra como en el amor, para acabar es necesario verse de cerca.


- ¿Queréis contar a vuestros amigos? Caed en el infortunio.


- La independencia, igual que el honor, es una isla rocosa sin playas.


- Una cabeza sin memoria es como una fortaleza sin guarnición.


- La batalla más difícil la tengo todos los días conmigo mismo.


- El método más seguro de permanecer pobre es, sin duda, ser una persona franca.


- No hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquellos que tienen otra opinión pero son demasiado cobardes para manifestarla.


- Bien analizada, la libertad política es una fábula imaginada por los Gobiernos para adormecer a sus gobernados.


- La mejor forma de cumplir con la palabra empeñada es no darla jamás.


- Con audacia se puede intentar todo, mas no conseguirlo todo.


- Hay ladrones a los que no se castiga, pero que roban lo más preciado: el tiempo.


- Interpretar la ley es corromperla, los abogados las matan.


- Cuando no se teme a la muerte, se la hace penetrar en las filas enemigas.


- Para triunfar es necesario, más que nada, tener sentido común.


- Hace falta más valor para sufrir que para morir.


- La guerra es un juego serio en el que uno compromete su reputación, sus tropas y su patria.


- Abandonarse al dolor sin resistir, suicidarse para sustraerse de él, es abandonar el campo de batalla sin haber luchado.


- De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.


- Hay tantas leyes que nadie está seguro de no ser colgado.


Tan tranquilas son las personas honradas y tan activas las pícaras, que a menudo es necesario servirse de las segundas.


- Se puede aplastar una nación religiosa, pero no dividirla.


- La opinión pública es un poder al que nada resiste.


- Si la obediencia es el resultado del instinto de las muchedumbres, el motín es el de su reflexión.


- El mal de la calumnia es semejante a la mancha de aceite: deja siempre huellas.


- Es injusto que una generación sea comprometida por la precedente. Hay que encontrar un medio que preserve a las venideras de la avaricia o inhabilidad de las presentes.


- La policía a veces inventa más de lo que descubre.


- La mayor parte de aquellos que no quieren ser oprimidos, quieren ser opresores.


- La muerte es un ensueño sin ensueños.


- Discutir en el peligro es apretar el dogal.

 

Imagen Voltaire Filósofos

Voltaire

 

- Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.


- Todo les sale bien a las personas de carácter dulce y alegre.


- La idiotez es una enfermedad extraordinaria, no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás.


- Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero.


- No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo.


- Una de las supersticiones del ser humano es creer que la virginidad es una virtud.


- La pasión de dominar es la más terrible de todas las enfermedades del espíritu humano.


Es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado.


- La ignorancia afirma o niega rotundamente; la ciencia duda.


- La esperanza es una virtud cristiana que consiste en despreciar todas las miserables cosas de este mundo en espera de disfrutar, en un país desconocido, deleites ignorados que los curas nos prometen a cambio de nuestro dinero.


- La religión mal entendida es una fiebre que puede terminar en delirio.


- Suerte es lo que sucede cuando la preparación y la oportunidad se encuentran y fusionan.


- El amor propio, al igual que el mecanismo de reproducción del género humano, es necesario, nos causa placer y debemos ocultarlo.


- Lo que llamamos casualidad no es ni puede ser sino la causa ignorada de un efecto desconocido.


- La providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida.


- Conviene siempre esforzarse más en ser interesante que exacto; porque el espectador lo perdona todo menos el sopor.


- El que revela el secreto de otros pasa por traidor; el que revela el propio secreto pasa por imbécil.


- El verdadero valor consiste en saber sufrir.


- Detesto lo que escribes, pero daría mi vida para que pudieras seguir escribiéndolo.


- Una palabra mal colocada estropea el más bello pensamiento.


- Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo.

- Aquel que es demasiado pequeño tiene un orgullo grande.


- Cuando se trata de dinero todos somos de la misma religión.


- La escritura es la pintura de la voz.


- El secreto de aburrir a la gente consiste en decirlo todo.


- El secreto de no hacerse fastidioso consiste en saber cuando detenerse.


- Hay que saber que no existe país sobre la tierra donde el amor no haya convertido a los amantes en poetas.


- La civilización no suprimió la barbarie; la perfeccionó e hizo más cruel y bárbara.


Una colección de pensamientos debe ser una farmacia donde se encuentra remedio a todos los males.


- El que tiene miedo de la pobreza no es digno de ser rico.


- Si Dios no existiera, sería necesario inventarlo.


- Si alguna vez ven saltar por la ventana a un banquero suizo, salte detrás. Seguro que hay algo que ganar.


- El sentido común no es nada común.


- Quien se venga después de la victoria es indigno de vencer.


- Quien no tiene toda la inteligencia de su edad, tiene toda su desgracia.


- El divorcio probablemente se remonta a la misma época que el matrimonio. Yo creo, sin embargo, que el matrimonio es algunas semanas más antiguo.


- Cambia de placeres, pero no cambies de amigos.


- La superstición es a la religión lo que la astrología es a la astronomía, la hija loca de una madre cuerda.


- Lo maravilloso de la guerra es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invocar solemnemente a Dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo.


- Si los pobres empiezan a razonar todo está perdido.


- Los celos cuando son furiosos, producen más crímenes que el interés y ambición.


- El que sospecha invita a traicionarlo.

- Decimos una necedad y a fuerza de repetirla acabamos creyéndola.


- Sólo es inmensamente rico aquel que sabe limitar sus deseos.


- En el desprecio de la ambición se encuentra uno de los principios esenciales de la felicidad sobre la tierra.


- Ser bueno solamente consigo mismo es ser bueno para nada.


- El placer da lo que la sabiduría promete.


- La ciencia es como la tierra; sólo se puede poseer un poco de ella.

- Yo, como don Quijote, me invento pasiones para ejercitarme.


¿Hay alguien tan inteligente que aprende de la experiencia de los demás?


- Azar es una palabra vacía de sentido, nada puede existir sin causa.


- Sólo es posible afirmar en geometría.


- Debe ser muy grande el placer que proporciona el gobernar, puesto que son tantos los que aspiran a hacerlo.


- Todos los hombres tienen iguales derechos a la libertad, a su prosperidad y a la protección de las leyes.


- Para conseguir la más pequeña fortuna, vale más decir cuatro palabras a la querida de un rey que escribir cien volúmenes.


- Los males llegan volando y se alejan renqueando.


- Los periódicos son los archivos de las bagatelas.


- En la geometría no existen sectas.


- La parte más filosófica de la historia es hacer conocer las tonterías cometidas por los hombres.


- El hombre se precipita en el error con más rapidez que los ríos corren hacia el mar.


- La naturaleza vuelve a los hombres elocuentes en las grandes pasiones y en los grandes intereses.


- Yo conozco al pueblo: cambia en un día. Derrocha pródigamente lo mismo su odio que su amor.


- Las discusiones metafísicas se parecen a los globos llenos de aire; cuando revientan las vejigas, se observa cómo sale el aire y no queda nada.

 

Imagen Niezstche

Nietzsche

- Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal.


- Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti.


- La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con la que jugaba cuando era niño.


- Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.


- La potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar.


- La verdad es que amamos la vida, no porque estemos acostumbrados a ella, sino porque estamos acostumbrados al amor.


Sin música la vida sería un error.


- En el amor siempre hay algo de locura, mas en la locura siempre hay algo de razón.


- No hay razón para buscar el sufrimiento, pero si éste llega y trata de meterse en tu vida, no temas; míralo a la cara y con la frente bien levantada.


- La esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte.


- Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los "cómos".


- La palabra más soez y la carta más grosera son mejores, son más educadas que el silencio.


- Lo que no me mata, me fortalece.


- El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.


- Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado.


- El remordimiento es como la mordedura de un perro en una piedra: una tontería.


- Olvida uno su falta después de haberla confesado a otro, pero normalmente el otro no la olvida.


- La mujer perfecta es un tipo humano superior al varón perfecto, pero también es un ejemplar mucho más raro.


- Hay almas esclavizadas que agradecen tanto los favores recibidos que se estrangulan con la cuerda de la gratitud.


- Todo el que disfruta cree que lo que importa del árbol es el fruto, cuando en realidad es la semilla. He aquí la diferencia entre los que creen y los que disfrutan.


- La guerra vuelve estúpido al vencedor y rencoroso al vencido.


- Negar a Dios será la única forma de salvar el mundo.


- Sólo comprendemos aquellas preguntas que podemos responder.


- ¿No es la vida cien veces demasiado breve para aburrirnos?


- Todo idealismo frente a la necesidad es un engaño.


- En algunos la castidad es una virtud, en muchos es casi un vicio.


- Todos los pozos profundos viven con lentitud sus experiencias: tienen que esperar largo tiempo hasta saber qué fue lo que cayó en su profundidad.


- Lo que hacemos no es nunca comprendido, y siempre es acogido sólo por los elogios o por la crítica.


- No se odia mientras se menosprecia. No se odia más que al igual o al superior.


- Yo necesito compañeros, pero compañeros vivos; no muertos y cadáveres que tenga que llevar a cuestas por donde vaya.


- La sencillez y naturalidad son el supremo y último fin de la cultura.


- Toda convicción es una cárcel.


- Nada más hipócrita que la eliminación de la hipocresía.


- El pensador sabe considerar las cosas más sencillas de lo que son.


- El mundo real es mucho más pequeño que el mundo de la imaginación.


- Las razas laboriosas encuentran una gran molestia en soportar la ociosidad.


- Lo absurdo de una cosa no prueba nada contra su existencia, es, más bien, condición de ella.


- Cuando se tienen muchas cosas que meter en él, el día tiene cien bolsillos.


- El gran estilo nace cuando lo bello obtiene la victoria sobre lo enorme.


- El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.

 

Imagen Rousseau  Filósofo

Rousseau

Frases de Rousseau:


- Las cartas de amor se escriben empezando sin saber lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho.


- Un buen padre vale por cien maestros.


- Todas las pasiones son buenas mientras uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.


- Si quitáis de los corazones el amor a lo bello, quitaréis todo el encanto de vivir.


- El alma resiste mucho mejor los dolores agudos que la tristeza prolongada.


- Los temores, las sospechas, la frialdad, la reserva, el odio, la traición, se esconden frecuentemente bajo ese velo uniforme y pérfido de la cortesía.


La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces.


- Si la razón hace al hombre, el sentimiento lo conduce.


- La juventud es el momento de estudiar la sabiduría; la vejez, el de practicarla.


- Un hombre honrado no encontrará jamás una amiga mejor que su esposa.


- Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza.


- La naturaleza ha hecho al hombre feliz y bueno, pero la sociedad lo deprava y lo hace miserable.


- La libertad no es fruto que crezca en todos los climas, y por ello no está al alcance de todos los pueblos.


- No conozco mayor enemigo del hombre que el que es amigo de todo el mundo.


- El hombre que más ha vivido no es aquel que más años ha cumplido, sino aquel que más ha experimentado la vida.


- La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras.


- Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de las personas.


- La igualdad de la riqueza debe consistir en que ningún ciudadano sea tan opulento que pueda comprar a otro, ni ninguno tan pobre que se vea necesitado de venderse.


- La libertad es la obediencia a la ley que uno mismo se ha trazado.


- Es verdaderamente libre aquel que desea solamente lo que es capaz de realizar y que hace lo que le agrada.


- Al salir de ciertas bocas, la misma verdad tiene mal olor.

- Las injurias son las razones de los que tienen culpa.


- Las ciudades son el abismo de la especie humana.


- El gobierno tuvo su origen en el propósito de encontrar una forma de asociación que defienda y proteja la persona y la propiedad de cada cual con la fuerza común de todos.


- El hombre ha nacido libre y por doquiera se encuentra sujeto con cadenas.


No hacer el bien es un mal muy grande.


- Una de las ventajas de las buenas acciones es la de elevar el alma y disponerla a hacer otras mejores.

 

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Gandhi

Frases de Gandhi:


- Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado.


Un esfuerzo total es una victoria completa.


- No dejes que se muera el sol sin que hayan muerto tus rencores.


Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible.


- No hay camino para la paz, la paz es el camino.


- La verdad es totalmente interior. No hay que buscarla fuera de nosotros ni querer realizarla luchando con violencia con enemigos  exteriores.


Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego.


Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia.


- La violencia es el miedo a los ideales de los demás.


Nunca hay que pactar con el error, aun cuando aparezca sostenido por textos sagrados.


- Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena.


La verdad jamás daña a una causa que es justa.


Un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él.


La verdadera educación consiste en obtener lo mejor de uno mismo.


La causa de la libertad se convierte en una burla si el precio a pagar es la destrucción de quienes deberían disfrutar la libertad.


Los grilletes de oro son mucho peor que los de hierro.


El nacimiento y la muerte no son dos estados distintos, sino dos aspectos del mismo estado.


- Hay que vigilar a los ministros que quieren hacerlo todo sólo con dinero.