Camino de Confucio

La Sabiduría de Confucio

∼ Confucio ∼

Fue un reconocido pensador chino cuya doctrina recibe el nombre de confucionismo. El nombre habitual de Confucio, literalmente " Maestro Kong" aunque muchas veces se escribe "Kung Fu Tsé".

 

Fue un reconocido pensador chino cuya doctrina recibe el nombre de confucionismo. El nombre habitual de Confucio, literalmente " Maestro Kong" aunque muchas veces se escribe "Kung Fu Tsé".

 

A Los 50 años empezó sus enseñanzas. Su fama como hombre de saber y carácter, con gran veneración hacia las ideas y costumbres tradicionales, pronto se propagó por el principado de Lu, y luego a toda China.

 

En los siglos posteriores sus enseñanzas ejercieron una poderosa influencia en la filosofía china y en la historia de China, Por eso instruía a sus estudiantes en los clásicos de la literatura china, por el desorden característico de aquellos tiempos. Instruía también a sus estudiantes en la importancia de la música. Propugnó el gran valor del poder del ejemplo. Los gobernantes, decía, solo pueden ser grandes si llevan vidas ejemplares y se guían por principios nobles.  De esta forma, los ciudadanos de sus estados tendrían el necesario estímulo para alcanzar la prosperidad y la felicidad.

Biografía


 

La base de la doctrina confuciana es recuperar a los antiguos sabios de la cultura china e influir en las costumbres del pueblo. Podemos resumir la doctrina confuciana en una serie de mandatos:

 

Amar al pueblo, renovarlo moralmente y procurarle los medios necesarios para la vida cotidiana.

Por este motivo, debe servirse en primer término con soberano respeto a Aquel que es el primer dominador.

Cultiva la Virtud personal y tender sin cesar a la perfección.

En la vida privada como pública, observar siempre el sendero superior del "Justo Medio".

Tener en cuenta las dos clases de inclinación propias del hombre: unas proceden de la carne y son peligrosas; las otras pertenecen a la razón y son muy útiles y fáciles de perder.

 

Practicar los deberes de las cinco relaciones sociales: 

Entre gobernador y maestro

Entre padre e hijo

Entre marido y mujer

Entre hermano mayor y menor

Entre amigos

Tener por objeto final la paz universal y la armonía general.

 

Estas relaciones  tienen, además, una característica principal: el superior tiene la obligación de protección y el inferior, de lealtad y respeto. En último término, todas las personas están sujetas a la "Voluntad del Cielo" que es la realidad primera, la fuente máxima de moralidad y de orden. El emperador gobernaba por mandato del cielo.

Analectas de Confucio:" Discusiones sobre las palabras"; son el mayor trabajo del confucionismo. Sigue teniendo influencia entre los chinos y en algunos países asiáticos aún hoy en día.

 

Las Analectas han influido notablemente en la filosofía y la ética de los chinos. Incluyen los principios básicos de Confucio: decencia, rectitud y piedad filial. Durante más de 2.000 años, las Analectas han sido pare de los estudios de las escuelas chinas ya que se consideraba que ningún hombre podía llegar a un buen nivel moral y de inteligencia sin conocer la obra de Confucio. También era imprescindible para superar los exámenes imperiales que todo funcionario de la corte imperial tenía que realizar.

 

Basada en las enseñanzas del filósofo y teniendo como "deidad" al cielo. El confucionismo predicaba la unidad del cosmos que regula tanto la vida animal y vegetal como el ser humano y las estaciones. Los principios en la práctica del Bien, la Sabiduría empírica y las propias relaciones sociales.

 

-El mal gobierno contradiría el orden natural y viola el "Mandato del Cielo".  El gobernante que se conduce así pierde su legitimidad y puede ser depuesto por otro que recibiría este mandato.

 

Los confucianos eran practicantes de un culto que giraba alrededor de la adoración a los antepasados y de poderes entre los cuales, el Cielo era el más claro. "El Señor de lo  Alto" que es a veces mencionado, era algo más arcaico.  Cuando aparece en los textos de los Cuatro Libros, el Cielo es un poder superior, que no está personalizado ni tan separado del mundo. No es algo pasivo, sino de El vienen los Mandatos y acciones, pero no es un dios del tipo judeocristiano. El Señor de lo  Alto aparece como una divinidad suprema en los huesos adivinatorios de la dinastía Zhou. Los textos confucianos, al remontarse a épocas de la Antigüedad, lo mencionan a veces.

 

Los medios para alcanzar la máxima excelencia, eran dos: el estudio y la introspección, entendida como un mirar hacia adentro, es decir, el conocimiento pleno de sí mismo.

 

El estudio de los textos antiguos y de las lecciones de los sabios y la naturaleza es la base de la mejora individual. Además sirve como soporte para la introspección porque el hombre debe ver qué hay de bueno dentro de sí y desarrollarlo. La "Bondad" natural humana, capital en las enseñanzas de Mencio, parte del mismo principio de que lo bueno se encuentra dentro del hombre y que debe ser descubierto usando la introspección. Eran vistos por los confucianos como un símbolo de jerarquía y poder.

 

Hubo muchas perspectivas rivales en la comunidad neo confuciana, pero al final, un sistema emergió ligando el pensamiento budista y taoísta del momento y algunas de las ideas expresadas en "El Libro de Las meditaciones" (I Ching) además de las teorías del ying y el yang asociadas al símbolo  Taiji. Un motivo típico neo confuciano son las pinturas de Confucio, buda y Laozí, bebiendo de la misma jarra de vinagre con el título: " Los tres maestros son uno".

 

El Ying y el Yang

El hombre superior no se pone a favor ni en contra de nada en el mundo, sino que sigue lo que es justo.

Cada clase de persona incurre en un exceso particular. Mediante la observación de los excesos pueden saberse las virtudes del que los comete.

 

Le gusta todo,

no busca nada.

¿Qué hará que no sea bueno?

 

Los Sabios están libres de dudas, los benevolentes carecen de ansiedad y los valientes nunca tienen miedo.

 

 

La Virtud no se queda sola, el que la practica tiene por fuerza vecinos.

Cuando veamos personas ilustres pensemos en igualarlas, cuando veamos personas llenas de defectos, volvámonos hacia dentro y examinémonos.


 

Se puede asentir a las palabras de advertencia, pero lo que vale es la corrección de lo que ellas advierten.

Se puede estar satisfecho con los consejos amigables, pero lo que vale es el desarrollo de los mismos.

Yo no tengo nada que hacer por alguien que asiente a las palabras de advertencia y que no se corrige o que oye con gusto los consejos amigables y no los pone en práctica.